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Reportaje:

Montañas de metal en Venus

Un grupo de científicos de la Universidad de Washington asegura que las cumbres del planeta brillan a causa del plomo

Desde hace años, las observaciones hechas por radar desde las diversas naves que se han acercado a Venus han mostrado un planeta el que las montañas más altas tienen un brillo especial. Según un equipo de científicos de la Universidad de Washington en Saint Louis, las tonalidades brillantes de las montañas de Venus se deben a dos metales: el plomo y el bismuto.

Según el estudio que este grupo de investigadores va a publicar en la revista Icarus, la temperatura en Venus es tan alta que, al igual que sucede en la Tierra con el agua, el plomo se evapora y se condensa en las alturas, haciendo que en las cumbres del planeta se produzca una lluvia de metal.

Por su cercanía al Sol, en la superficie de Venus la temperatura llega a alcanzar los 467 grados centígrados. Además, la atmósfera del planeta está compuesta por dióxido de carbono y la presión atmosférica es 90 veces superior a la de la Tierra. El aspecto del cielo de Venus, lleno de gruesas nubes, hace necesario un radar para ver la superficie.

Entre 1990 y 1994, la misión Magellan consiguió mostrar imágenes de la superficie del planeta, en el que se apreciaba un paisaje volcánico en el que las cumbres más altas mostraban un extraño brillo. Una de las hipótesis barajadas entonces para explicar este fenómeno fue la presencia de un metal, el telurio, en la cima de las montañas.

Sin embargo, el equipo de científicos de la Universidad de Washington, después de realizar diversos cálculos químicos con 660 componentes metálicos, ha concluido que el brillo de las cumbres de Venus tiene su origen en el plomo común.