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Muere uno de los tres cachorros de lince nacidos en cautividad tras una pelea con su hermano

El pequeño fallecido es la hembra Brezina, mientras que en la refriega resultó herido el macho, Brezo

La lince Brezina, uno de los tres cachorros nacidos en cautividad en El Acebuche (Huelva), ha muerto de madrugada, posiblemente por un mordisco en la tráquea, tras pelearse con uno de sus hermanos, según ha informado esta tarde el Ministerio de Medio Ambiente. El macho, Brezo, ha resultado malherido en la refriega y su pronóstico es reservado. Aislado de la zona de reproducción, el felino permanecerá solo hasta que se recupere, mientras el tercer cachorro, la hembra Brisa, tendrá que conformarse con jugar con su madre. Todos coinciden en lamentar la pérdida, pero los expertos subrayan que estos comportamientos son normales y que es preferible correr el riesgo antes que interferir, ya que podría impedir que se integren en su hábitat una vez liberados.

Según indica en una nota de prensa el Ministerio, hacia las 00.15 horas las crías de lince, nacidos el pasado 28 de marzo en las instalaciones de El Acebuche en el Parque Nacional de Doñana (Huelva), estaban jugando cuando dos de ellas, las más grandes, se enzarzaron en una pelea. La madre se dio cuenta de que lo que estaba ocurriendo e intentó separarlos pero no llegó a tiempo para evitar la dentallada mortal. Como consecuencia de este incidente ha muerto la hembra Brezina y ha quedado herido el macho Brezo. Es muy probable que la muerte se haya producido por mordedura en la tráquea, aunque los datos concretos se conocerán una vez finalizada la necropsia.

Los técnicos han retirado de la zona de reproducción al ejemplar herido para valorar su estado y curarle mientras que la madre, Saliega, continúa al cuidado del tercer cachorro, la hembra Brisa, según explica Medio Ambiente. Asimismo, se ha solicitado la colaboración de un traumatólogo especializado en felinos, que ha confirmado que Brezo no tiene ninguna fractura, aunque presenta magulladuras de pronóstico reservado. El equipo encargado del Programa de Cría en Cautividad ha decidido no volver a introducir al lince herido en la zona de reproducción para garantizar su completo restablecimiento. En este momento los cachorros, los primeros que nacen en cautividad en el mundo, están en la fase "peridestete" en la que pueden comenzar a comer alimentos sólidos, por lo que no es imprescindible que siga junto a la madre.

"Es preferible asumir el riesgo"

Los expertos en felinos aseguran que las peleas entre hermanos son habituales, incluso cuando son pequeños, y hay pruebas de ejemplares, tanto en cautividad como en la naturaleza, que demuestran su rivalidad con agresiones. El departamento que dirige Cristina Narbona, la Junta de Andalucía y el equipo del Plan de Cría en Cautividad del Lince Ibérico lamentan en el comunicado que se haya producido este suceso, pero "son conscientes de que están trabajando con animales salvajes que tienen sus propias pautas y consideran que es preferible asumir este tipo de riesgos a manipular a los animales".

Cualquier tratamiento invasivo de la cría, agregan, conllevaría "una serie de graves perjuicios" que podrían poner en peligro el éxito del programa y la futura reintroducción en la naturaleza de los ejemplares que genere. La organización Ecologistas en Acción también ha lamentado la muerte y ha considerado que este caso "significa que aún resta mucho por hacer para garantizar la conservación de la especie". Para el secretario de Conservación de la Naturaleza de esta ONG, Javier Moreno, la prioridad debe ser la conservación del lince en su medio natural y la cría en cautividad es "un as bajo la manga" que puede dar resultados a largo plazo. El portavoz de las organizaciones conservacionistas en el Patronato del Parque Nacional de Doñana, Juan Romero, ha reclamado "mayor vigilancia y control" para evitar "hechos lamentables" como la muerte de la lince Brezina a manos, al parecer, de uno de sus hermanos la pasada noche.

Los cachorros de lince, los primeros que nacen en cautividad en el mundo, nacieron el 28 de marzo pero hasta el 20 de abril el equipo de Cría en Cautividad, que dirige Astrid Vargas, no entró en el recinto donde están desde entonces, momento en el que "descubrieron" el sexo de los animales. Los técnicos, que mantienen el criterio de no realizar actuaciones invasivas para no poner en peligro la camada, aprovecharon aquella entrada para pesar a los tres linces y "el resultado" fue que, a las tres semanas del nacimiento, Brezo pesaba 810 gramos; Brezina, 790 gramos; y Brisa, sólo 610. El equipo técnico del programa de cría mantiene un seguimiento intensivo, durante las 24 horas del día, con un sistema de videovigilancia.