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Benedicto XVI centra en la defensa de la familia la clausura de su primer día en Valencia

El Papa ha rezado, por la mañana, ante la estación de metro donde murieron 42 personas

El Papa Benedicto XVI ha vuelto a hacer un llamamiento a "los gobernantes y legisladores" a reflexionar sobre "el bien evidente" de la familia y ha recordado que el "objeto de las leyes es el bien integral del hombre", durante su mensaje en la clausura del V Encuentro Mundial de las Familias (EMF) celebrada esta noche en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia. El tema central y el propósito de este encuentro festivo con Benedicto XVI, tras los actos que se han venido desarrollando desde el lunes pasado y el congreso teológico pastoral, era que las familias cristianas, reunidas en torno al Santo Padre y ante la imagen de la Virgen de los Desamparados, proclamen al mundo con alegría su experiencia de fe.

El Papa Benedicto XVI ha vuelto a hacer un llamamiento a "los gobernantes y legisladores" a reflexionar sobre "el bien evidente" de la familia y ha recordado que el "objeto de las leyes es el bien integral del hombre", durante su mensaje en la clausura del V Encuentro Mundial de las Familias (EMF) celebrada esta noche en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia. El tema central y el propósito de este encuentro festivo con Benedicto XVI, tras los actos que se han venido desarrollando desde el lunes pasado y el congreso teológico pastoral, era que las familias cristianas, reunidas en torno al Santo Padre y ante la imagen de la Virgen de los Desamparados, proclamen al mundo con alegría su experiencia de fe.

Benedicto XVI ha indicado que "invito, pues, a los gobernantes y legisladores a reflexionar sobre el bien evidente que los hogares en paz y en armonía aseguran al hombre, a la familia, centro neurálgico de la sociedad. El objeto de las leyes es el bien integral del hombre, la respuesta a sus necesidades y aspiraciones" y ha añadido que la familia "es una ayuda notable a la sociedad, de la cual no se le puede privar" y "una salvaguarda y una purificación para los pueblos". Asimismo, ha alertado sobre la necesidad de garantizar a las familias que "no estén solas" ante "los desafíos de la sociedad actual, marcada por la dispersión que se genera sobre todo en el ámbito urbano".

El Papa también ha destacado la importancia de los abuelos en la familia y ha deseado que "no sean excluidos del círculo familiar" porque son "un tesoro que no podemos arrebatarles a las nuevas generaciones". Ha añadido que "ellos pueden ser, y son tantas veces, los garantes del afecto y la ternura que todo ser humano necesita dar y recibir.

Actos del día

Tras aterrizar en el Aeropuerto de Manises a las 11.30,donde le han dado la bienvenida los Reyes, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y otros miembros del Gobierno central y el valenciano, la mañana del Pontífice ha estado cargada de actos. Dos asuntos traía especialmente marcados en su agenda: el objeto de su visita, el Encuentro de las Familias, por un lado; y la tragedia del metro de Valencia, ocurrida el lunes, a la que se ha referido en sus palabras y que le ha obligado a retocar sus actividades para hacer una emotiva parada en la estación de Jesús, donde ha rezado por las 42 víctimas mortales en compañía de los Príncipes de Asturias y de los trabajadores de emergencias.

Los dos asuntos han marcado su jornada matinal desde el mismo inicio. Ya en su discurso de bienvenida, don Juan Carlos se ha referido al momento de "dolor" en que se produce la visita del Papa, que "trae un gran consuelo para todos". También ha destacado el papel de la familia como "núcleo esencial de la vida, de la transmisión de valores y de la forma del ser humano". Palabras que el Papa ha refrendado al destacar el valor "insustituible" que la "familia fundada en el matrimonio" tiene para la Iglesia y su "papel central para la sociedad".

Oración en la parada

El accidente del metro ha estado presente en sus primeras palabras, cuando ha saludado a la archidiócesis de Valencia, "que acompaña en el dolor a las familias de las víctimas del trágico episodio". Pero además, el trágico suceso, ocurrido pocas fechas antes de la visita, ha obligado a un cambio en el recorrido del papamóvil en su camino del aeropuerto a la ciudad, una traslado que ha servido para que el Pontífice sintiera el calor de miles de fieles apostados en las calles. El vehículo papal se ha detenido junto a la estación de Metro de Jesús, donde se produjo el siniestro, para que Joseph Ratzinger rezara una oración por las víctimas. Le han acompañado don Felipe y doña Leticia, decenas de trabajadores de emergencias y cientos de ciudadanos.

Después, el baño de multitudes ha continuado hasta que el Papa ha llegado a la catedral de Valencia y a la Basílica de la Virgen de los Desamparados. En la plaza de la Reina, bajo un intenso calor, miles de personas han rezado junto a él un Padrenuestro en memoria de los fallecidos del metro. Además, ha pedido a la Virgen que "sea consuelo" para "todas las familias que han sufrido las consecuencias del accidente". Además, ha saludado y confortado personalmente a los familiares de las 42 víctimas, presentes en el acto. Ha sido el último acto de la mañana.

Fervor popular

Decenas de miles de personas se han dado cita en Valencia para agasajar al Papa durante su visita a la ciudad. Pese al calor reinante en la ciudad, decenas de fieles estaban presentes en el propio aeropuerto, con pancartas y banderas españolas y vaticanas, para dar la bienvenida al Papa y aplaudir sus primeras palabras.

Durante su recorrido por la ciudad, miles de personas le han visto a bordo del papamóvil y varios cientos han rezado con él junto a la parada de la estación de metro de Jesús. Finalmente, la plaza de la Reina, donde se erige la catedral de la ciudad, estaba atestada de peregrinos cuando el Papa ha salido a rezar un Padrenuestro por las víctimas del accidente. Antes, seguían el inicio de la visita a través de las pantallas de televisión instaladas en la plaza. Desde primeras horas de la mañana los fieles han teñido del amarillo de las gorras y las mochilas del peregrino las calles de Valencia y han coreado el nombre del Papa con consignas como "sí, sí, el Papa ya esta aquí" o "Benedicto, oé".

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