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Uno de cada cinco trabajadores españoles tiene jefa

Los trabajadores españoles pierden sólo 3,5 días de trabajo al año por enfermedad, menos que en 23 países europeos

En el centro de trabajo, el 21% de los españoles tiene como jefe inmediato a una mujer, un porcentaje ligeramente inferior al que se registra en la Unión Europea de los 27, donde hasta un 24,5% de empleados están a las órdenes de una jefa. Así consta en la IV Encuesta Europea de Condiciones de Trabajo, realizada por la European Foundation for the Improvement of Living and Working Conditions, agencia de la Unión Europea (UE) que entrevistó a casi 30.000 trabajadores de toda Europa durante un estudio de campo que se realizó a finales de 2005.

El avance de resultados de la encuesta, que se realiza cada cinco años y en la que participa un grupo de expertos de la Comisión Europea, Eurostat, la OIT y la OCDE, muestra que el país con más jefas es Finlandia (un 39% tienen jefa) y el que menos Chipre (14,8%). En España hay más jefas que en Italia (17,5%) o Alemania (18,2%) y menos que en Francia (25,2%) o Gran Bretaña (33,1%). La encuesta revela, por otra parte, que en España hay menos trabajadores satisfechos con su empleo, un 78,6%, que en el conjunto de la Unión Europea ampliada, donde llega al 82,3%.

La diferencia es aún mayor si la comparación se establece con la UE- 15, que agrupa a los países más prósperos de la Unión y en donde hasta un 84,8% de los empleados se dice feliz con sus condiciones laborales. Sin embargo, en España son más los trabajadores que afirman sentirse bien pagados, un 47,7%, frente a un 47% en la UE-15 y un 43,2 en la UE-27. Y ello a pesar de que son menos optimistas en cuanto a las perspectivas de carrera profesional que tienen en su empresa, que le parecen buenas sólo al 28,6% de los españoles, frente a un 31% en el conjunto de la UE.

Según la encuesta, los asalariados españoles figuran entre los que menos jornadas de trabajo pierden por enfermedad, sólo 3,6 por trabajador y año, frente a un promedio de 4,5 días en la Unión Europea. Sólo en Alemania, Grecia, Rumanía y Austria se pierden menos jornadas laborales por enfermedad, mientras que hay países que duplican el ratio español, como Bélgica o Dinamarca.

Las mayores dificultades de los trabajadores españoles para conciliar vida profesional y familiar se ponen de manifiesto en que un 75,4% dicen que puede compaginar bien ambas cosas, frente a un 80,9% en la UE-15 y un 79,4% en la UE-27. Además, un 24,2% de trabajadores españoles apunta que la empresa les contacta fuera de horario, frente a sólo un 22% en el conjunto de Europa. Por contra, el 6% que se declara pluriempleado sitúa a España en este terreno en los niveles medios europeos (5,9% en la UE-15 y 6,2% en la UE-27) y ciertas penalidades asociadas al trabajo, como el tiempo de transporte para ir y volver, son todavía inferiores (38,1 minutos) a los de la Unión (más de 41 minutos).

El mundo del trabajo español sale muy bien parado cuando se cotejan los niveles de acoso o discriminación en la empresa, si bien los autores de la encuesta advierten de que, en este terreno, los resultados dependen en gran medida de la conciencia social existente sobre la gravedad de estas prácticas y el consecuente nivel de denuncias. Con esa salvedad, en España se da menos la violencia física por parte de compañeros de trabajo (1% de trabajadores dijo haberla sufrido en el último año, frente a 1,8% en la UE); prácticas de acoso e intimidación (2,8% frente a un 5,1%); atenciones sexuales no requeridas (0,7% frente a 1,8%) y discriminación por razón de edad (0,4% frente a 2,7%).

En cuanto a la duración de la jornada, en España más de un 15% de los trabajadores afirma que la suya se prolonga más de 48 horas a la semana, nivel superior al de países como Bélgica, Italia, Reino Unido, Dinamarca, Alemania, o Francia, aunque muy inferior al de los países del Este recientemente adheridos a la Unión. En Polonia, por ejemplo, trabaja más de 48 horas a la semana casi el 60% de la población activa y en Rumanía más del 35%. Entre los países ya veteranos en la Unión destaca negativamente el caso de Grecia, donde un tercio de los asalariados dice tener que trabajar más de 48 semanales.