Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Comunidad de Madrid decreta el cierre cautelar de la guardería acusada de malos tratos

Un vídeo grabado por una cadena de televisión saca a la luz el caso ocurrido en San Blas

El consejero de Educación de la Comunidad de Madrid, Luis Peral, ha informado que se ha firmado el cierre cautelar de la guardería de San Blas, El borreguito azul, sospechosa de infligir malos tratos a los menores. En declaraciones a los periodistas, Peral ha dicho que se comunicará al centro la decisión hoy mismo, de modo que mañana permanezca cerrada la guardería. Peral ha dicho que la Consejería está manteniendo conversaciones con otros centros infantiles privados para reubicar a los pequeños. Peral ha explicado que no es posible que estos niños vayan a escuelas infantiles públicas, dado que la red pública tiene una "lista de espera oficial".

"Hemos iniciado un expediente de revocación de la autorización del centro y, como medida cautelar, se ha dispuesto el cierre. Los presidentes de la Unión de Cooperativas de Enseñanza y de las Escuelas Infantiles Privadas me han expresado su voluntad de colaborar, de ayudar a estas familias y de buscarles una plaza", ha señalado el consejero. Peral ha subrayado que Telecinco "no quiso" entregar a su Consejería en el mes de diciembre la grabación de las imágenes que reflejan el presunto maltrato a los niños en esa guardería y ha hecho hincapié en que, si se la hubiera entregado, podría haber hecho antes lo que está haciendo ahora.

El consejo de Educación ha contado que la cinta llegó ayer a las 20.30 a la Consejería y que esta mañana a primera hora se ha entregado en la Dirección del Área Territorial de Madrid, tras lo cual un inspector ha vuelto a acudir a El borreguito azul y ha constatado que ésa era la guardería que aparecía en la cinta y que las educadoras grabadas por Telecinco trabajan en ella.

Por su parte, el vicepresidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González ha dicho esta mañana que las imágenes de la guardería que emitió un programa de Telecinco el pasado martes por la noche "se enseñaron a la Consejería de Educación a finales del pasado mes de diciembre", aunque ha asegurado que el medio de comunicación "no nos entregó hasta ayer miércoles la cinta". González ha indicado que a final de año, tan pronto como la Consejería de Educación conoció estos hechos, envió a la guardería a un grupo de inspectores que entonces no encontraron indicios ni pruebas de que se estuviera "maltratando a los niños en las comidas".

Al ser preguntado sobre los motivos por los que se ocultó a los padres de los pequeños la existencia de esta cinta de vídeo y de su contenido, González ha dicho que no podía contestar si estas familias "tenían conocimiento" de lo que estaba pasando en la guardería, antes de que se percataran de ello a través del programa de televisión, el pasado martes. Sin embargo, ha asegurado que la Comunidad "facilitará la situación para, si fuera necesario, ayudar a estos padres y madres a buscar plaza en otro centro para sus hijos" en caso de que finalmente se ordene el cierre de El borrqguito azul.

Los niños eran obligados a comerse sus propios vómitos

Según informa El País, en las imágenes que Telecinco grabó con cámara oculta se ve como una cuidadora obliga a una niña a comerse sus propios vómitos y cómo le tapaba la nariz a otra para que tragara los alimentos. La escuela infantil El Borreguito Azul está en el número 45 del paseo de Ginebra, en el barrio de Las Rosas (San Blas). Lleva abierta desde septiembre de 2004, según han confirmado varios padres. Y la periodista de Telecinco pudo grabar las imágenes gracias a que trabajó como cuidadora de los niños y utilizó una cámara oculta.

El vídeo, difundido el lunes, revela también que los niños eran encerrados en cuartos oscuros y recibían gritos continuamente. La presunta autora de estos malos tratos es la hija de la dueña, de nombre Rocío. El centro siguió funcionando ayer pese a las imágenes difundidas, aunque la mayoría de los padres acudió a primera hora a retirar a sus hijos.