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La Generalitat retira la custodia a los padres de una niña de 10 años hospitalizada por presuntos malos tratos

Un juzgado de Valls está tomando declaración a la pareja, después de que el colegio de la menor diera la alerta y la llevara a urgencias

La Generalitat de Cataluña ha retirado a una pareja la custodia de su hija de diez años por presuntos malos tratos, después de que la escuela a la que asiste decidiera llevarla ayer al hospital por las lesiones que sufría. La Dirección General de Atención a la Infancia del Gobierno autonómico ha señalado que la menor ha sido atendida en la unidad de urgencias del hospital de Valls; su habitación está custodiada por dos mossos d'Esquadra por orden judicial, para evitar que sus padres puedan intentar acercarse a ella.

El Gobierno autonómico informó del caso al juzgado número tres de Valls, donde reside la pareja, que se ha hecho cargo del caso y está tomando declaración a los padres esta mañana. Según informa el diario El Punt, los padres fueron denunciados por el colegio; la escuela cree, según este periódico, que la niña ha sido golpeada con un tubo de goma de las conducciones del gas butano, en la pierna y de forma continuada.

Los responsables autonómicos se han apresurado a destacar la "rápida actuación" de la administración y la justicia en esta ocasión, quizá por contraste con el caso del bebé de Salóu.

La descoordinación de las instituciones en la tutela de los menores hizo posible que una niña de seis meses de esa localidad tarraconense sufriera malos tratos reiterados. La Justicia y la Generalitat de Cataluña se culpan mutuamente de la situación y ambos se acusan de pasividad.

Fue en abril cuando un hospital de Tarragona remitió al juzgado un parte explicando que las lesiones que sufría la niña se podían deber a malos tratos, pero la juez tomó declaración a los padres y a la cuidadora y no adoptó ninguna medida. Casi dos meses después, un segundo episodio de violencia llevó a los padres de nuevo ante la justicia. Ahora están en libertad con cargos.