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La madre que perdió la custodia no entregará a su hija "hasta que no se resuelva el recurso"

La mujer incumple el plazo fijado para entregar a la niña, después de que la Justicia considerara que alentaba fobias a la menor contra su progenitor

Judit no volvió ayer con su padre, Jesús D. R., pese a que así lo había ordenado el Juzgado de Primera Instancia número 4 de Manresa (Barcelona), que consideró probado que la madre alentaba fobias a la menor contra su progenitor. Cuando la familia paterna fue a buscarla al domicilio materno no encontraron a nadie. La madre, Adriana L. A., justifica el incumplimiento de la sentencia al considerar que "hasta que no se resuelva el recurso (la sentencia) no debe hacerse efectiva".

El juzgado otorgó al padre la custodia de su hija por un período de seis meses, para intentar remediar la aversión que la niña siente hacia él y que, según la sentencia, ha sido inculcada por la madre, al haber impedido que le viera desde su separación. El juzgado envió entonces una comunicación a la madre en la que le instaba a entregar a la niña en un plazo que expiró ayer.

"Igual que ante una sentencia para demoler una casa ésta no se hace efectiva hasta que se resuelven todos los recursos", dice la madre de Yudit para justificar su actuación. Adriana entiende que la niña debe seguir con ella hasta que se resuelva el recurso que han presentado sus abogados. Además, ha negado que la familia haya abandonado el domicilio familiar, y ha puntualizado que desconoce si ayer los abuelos paternos de la niña asistieron a recogerla, porque estaban todos fuera de casa, remarcando que "la niña fue a la piscina y que por la noche todos hemos dormido en casa".

No es la primera vez que esta mujer desoye un requerimiento judicial para entregar a la niña. El pasado diciembre la justicia ya le reconoció al padre la guardia y custodia en un auto de medidas provisionales dictado en el proceso de separación de la pareja. La respuesta de la madre, con la ayuda de su familia, fue desaparecer con Judit. Por ese motivo la fiscalía reclamó, y el juez lo aceptó, la apertura de diligencias penales contra la progenitora y los abuelos maternos por los supuestos delitos de sustracción de menores y abandono de menores.

El padre, por su parte, no entiende que su ex mujer haya podido "llegar tan lejos". "Si realmente quisiera a nuestra hija debería evitar que intervenga la policía", se lamentaba ayer.

Decisión judicial pionera

En la sentencia, pionera en Cataluña, el juzgado no sólo concedió la custodia al padre, sino que también acordó suspender cualquier contacto de la niña, de 8 años, con su madre y con su familia materna durante esos seis meses, hasta que esté acreditado que la menor haya superado el "síndrome de alienación parental" o la aversión que siente hacia su progenitor.

Durante el primer mes la pequeña debe pasar a residir al domicilio de los abuelos paternos en donde podrá ser visitada por su padre, pero sin que éste pueda pernoctar en esa casa. Posteriormente, si los especialistas lo consideran oportuno, pasará a vivir con su progenitor.