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Reportaje:

Desdoblamientos corporales inducidos

Un artículo publicado en 'Science' propone una explicación para las experiencias extracorporales

Puede ocurrir en caso de infarto o ataque epiléptico, si se abusa de determinadas drogas o si se sufre una experiencia traumática: la persona cree desdoblarse y observa su cuerpo desde fuera de sí misma. Una de cada diez personas alega haber tenido una experiencia extracorporal en algún momento de sus vidas, según la revista Science, que hoy publica un estudio que propone una posible explicación hallada después de inducir en personas sanas experiencias similares mediante gafas de realidad virtual.

El estudio, elaborado por el University College London y el Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia), sugiere que este tipo de experiencias "fuera del cuerpo" podrían deberse a una desconexión entre los circuitos del cerebro. Los investigadores han utilizado las gafas de realidad virtual para mezclar las señales sensoriales que llegan al cerebro, logrando provocar reacciones similares a las de una experiencia extracorporal, lo que sugiere una explicación científica para un fenómeno que habitualmente se ha achacado a la imaginación o a trastornos mentales.

La visión del propio cuerpo en otro lugar, gracias a las gafas, mientras sentían que el cuerpo real era tocado de forma simultánea, hizo que los voluntarios sintieran que se habían salido de sus propios cuerpos.

Los investigadores diseñaron una serie de experimentos de realidad virtual simples en los que un sujeto veía una proyección de una representación en tres dimensiones de su propio cuerpo, el cuerpo de un maniquí, o un objeto simple directamente frente a él.

El sujeto entonces veía cómo tocaban la espalda de la imagen con una brocha de pintura, al mismo tiempo o no que alguien tocaba su propia espalda. Inmediatamente después, se le tapaban los ojos y se le volvía, para pedirle que volviera a su posición original.

Las personas a las que se había tocado de forma simultánea a la misma acción en la imagen virtual de sí mismo o del maniquí se volvían hacia la dirección en que se encontraba la imagen, pero quienes no vieron la imagen virtual o vieron un objeto no lo hicieron.

Además, los sujetos que habían sido tocados simultáneamente fueron más allá en la dirección de la imagen virtual que aquellos que no habían sido tocados al mismo tiempo.

Se trata, según H. Henrik Ehrsson, del Departamento de Neurociencias Clínicas del Inastituto Karolinska, en Estocolomo (Suecia), "de una ilusión perceptiva en la cual los individuos experimentan que su centro de conciencia, o su yo está situado afuera de sus cuerpos físicos, y que miran a sus cuerpos desde la perspectiva de otra persona".

"Esta ilusión demuestra que el sentido de ser localizado dentro del cuerpo físico puede estar determinado plenamente por procesos perceptivos, esto es por la perspectiva visual junto con el estímulo multisensorial del cuerpo", explica en el artículo de Science.

Según los investigadores, varios sujetos manifestaron sentirse extraños pero ninguno dijo sentirse como si no tuviera cuerpo, como suelen describir quienes dicen haber tenido una experiencia extracorporal. Todos ellos sabían que la imagen del cuerpo no era la suya. A pesar de ello, los sujetos seguían localizándose a sí mismos en una posición fuera de sus propios cuerpos, lo que indica que el cerebro está componiendo un sentido de unidad espacial a partir de una integración de entradas visuales, somatosensoriales y cognitivas, en las que las visuales parecen dominar sobre las otras.

"No existía antes una forma de inducir una experiencia extracorporal en personas sanas, aparte de informes sin fundamentos en la literatura esotérica. Es un hallazgo apasionante y tiene repercusiones en varias disciplinas, desde la neurociencia a la teología", puntualizó Ehrsson.