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El arzobispo de Pamplona defiende la dignidad de la muerte de Cristo, que "no tuvo cuidados paliativos"

Fernando Sebastián Aguilar catequiza sobre el modo en que los cristianos deben enfrentarse a la muerte

El arzobispo emérito de Pamplona, Fernando Sebastián Aguilar, ha proclamado este viernes la oposición de la Iglesia católica a la eutanasia al defender que la muerte de Jesucristo en la cruz fue "absolutamente digna" a pesar de que "no tuvo cuidados paliativos".

Sebastián, encargado de pronunciar el tradicional Sermón de las Siete Palabras de la Semana Santa de Valladolid en la Plaza Mayor de la ciudad, ha catequizado sobre el modo en el que los cristianos deben enfrentarse a la muerte: "Jesucristo miró a la muerte cara a cara, con confianza, la aceptó con amor y la vivió descansando en los brazos del Padre Celestial". "¿Alguien puede decir que la de Jesús no fue una muerte digna?", ha interpelado el arzobispo emérito, quien ha animado a los hombres a acercarse a Dios para "encontrar dignidad" con la que afrontar la muerte.

Este ha sido el principal mensaje de Sebastián durante su discurso, en el que, a lo largo de 80 minutos, ha recordado las siete "palabras vivas" que Jesús pronunció en la cruz antes de morir hace más de 2.000 años y que son, a su juicio, son las "claves" para comprender la verdad de la existencia humana, para aclarar los laberintos de la vida y para superar todas las contradicciones.

Las palabras de Sebastián sobre la eutanasia se producen después de que el pasado miércoles la mujer francesa con un tumor incurable Chantal Sébire, que había visto denegada por los tribunales su petición de que se le aplicara la eutanasia, fuera encontrada muerta en su domicilio. La autopsia al cadáver no ha podido determinar las causas exactas de su fallecimiento.