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Anulado el proceso contra el 'bloguero' condenado por "humillar" a Mohamed VI

La movilización de la sociedad marroquí logró la semana pasada la excarcelación de Mohamed Erraji

El Tribunal de Primera Instancia de la ciudad de Agadir, al sur de Marruecos, ha decidido hoy anular el proceso contra el bloguero Mohamed Erraji, condenado el pasado 8 de septiembre a dos años de prisión por "humillar" al rey Mohamed VI.

El 1 de septiembre Erraji, de 32 años y residente en Agadir, publicó en su blog El mundo de Erraji un artículo titulado El rey alienta al pueblo a ser asistido. En el texto criticaba las dádivas que Mohamed VI reparte entre sus súbitos con motivo de sus desplazamientos. Dos días después de colgarlo, la policía acudió al modesto hamman en el que Erraji trabaja como cajero. El 4 y 5 de septiembre fue interrogado durante horas en la comisaría principal de Agadir mientras su vivienda era registrada y sus libros y material informático incautados. Después ingresó en prisión "en una celda de 35 metros cuadrados compartida con medio centenar de presos comunes", recordaba el joven durante una conversación telefónica con EL PAÍS. "Había ratas, insectos, guarrería y olores pestilentes".

Una semana después de la publicación del artículo, el 8 de septiembre, Erraji fue condenado a dos años de cárcel y a 450 euros de multa por "faltar al respeto" al rey. El juicio duró cinco minutos y el inculpado no pudo disponer de un abogado.

Asociaciones de defensa de los derechos humanos, colectivos de abogados, blogueros y la prensa denunciaron al unísono un atropello a la libertad de expresión. La movilización de una sociedad civil marroquí cada vez más dinámica provocó la excarcelación del joven tres días después de su condena. Hoy, el tribunal de Primera Instancia de Agadir se ha pronunciado sobre el recurso que presentaron sus abogados, y ha sido clemente.

Pese a los malos ratos que ha pasado por este asunto, "la peor experiencia de mi vida", confesó a EL PAÍS, no dudaría en reescribir su artículo. "No hice nada malo", insistió en su entrevista con este periódico. "No insulté a nadie". "De toda esta historia he aprendido algo: la libertad de expresión no está aún garantizada".