Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

Uno de cada tres jóvenes apoya la pena de muerte

Las chicas siguen cobrando un 30% menos que los varones.- El 40% no leyó ni un libro en un año y disminuye su interés por la política

El Informe Juventud en España 2008 basado en las encuestas realizadas en 2007 a 5.000 españoles de entre 15 y 29 años revela que el 36,5% de ellos se declara a favor de la pena de muerte. En la presentación del estudio, elaborado cada cuatro años por el Instituto de la Juventud, la ministra de Igualdad, Bibiana Aido, ha reconocido que este dato sorprende en un país como España que abolió la pena capital con la entrada en vigor de la Constitución de 1978.

Frente al 36,5% de 2008, el 33% de los jóvenes de ese mismo grupo de edad se mostraron partidarios de la pena de muerte en la encuesta de 2004. El informe también indica que un 27% de los 5.000 encuestados declara que la religión juega un papel importante en su vida, frente a un 23% que decía lo mismo hace cuatro años. El 16% rechaza el matrimonio homosexual. Este mayor apego de los jóvenes a los valores tradicionales e incluso conservadores se explica, según el Instituto de la Juventud, en el aumento de la población inmigrante, que se ha duplicado en estos años.

Asimismo, ha disminuido el interés de los jóvenes por la política institucional. Mientras que en 2004 mostraba interés el 23,2% de los entrevistados, actualmente ese porcentaje ha bajado al 18%.

Seis de cada diez jóvenes viven con sus padres

Algo más del 60% de los jóvenes vive bajo el mismo techo que sus padres y no tiene planes de mudarse. Aunque se trata de una cifra elevada con respecto al resto de Europa, sin embargo el porcentaje de jóvenes españoles que se independizan ha aumentado en los últimos años. Así, casi el 40% de la población joven vive emancipada, lo que supone un 5% más que en la anterior encuesta de 2004.

En este sentido, su emancipación (35,3%) y la creación de un hogar propio (27%) son los principales motivos para dejar la residencia paterna, predominando entre los varones lo primero y entre las mujeres lo segundo. Además, son ellas las que primero abandonan la casa de los padres y lo hacen en mayor número que ellos. El estudio resalta que la edad media de emancipación es de 20,8 años, mientras que en 2004 era de 21,3. De igual manera, la convivencia en pareja también se inicia a edades más tempranas que en ediciones anteriores del informe (21,6).

Persisten las desigualdades de género

Entre el 86 y el 89% de los jóvenes varones españoles y entre el 70 y el 85% de las mujeres pueden vivir de sus ingresos, principal o exclusivamente. Sin embargo, "las mujeres siguen teniendo más problemas para incorporarse al mercado laboral" pese a que la feminización del empleo ha aumentado en estos últimos cuatro años, alcanzándose una tasa de actividad femenina del 64,8% (lo que supone un aumento de casi un 5% respecto a 2004).

El estudio constata la desigualdad de género existente en lo referido a los salarios: el sueldo medio neto de los jóvenes es de 963,91 euros, siendo para los varones de 1.076 euros y para las mujeres de 827, un 30% menos. Igualmente, el paro y la inactividad tienen una mayor incidencia en la población femenina, donde el desempleo afecta al 12% de las encuestadas (frente al 9,6% de los varones) y la inactividad al 34,5% frente al 29,2% de los hombres.

En cuanto a la sexualidad, la edad media de la primera relación sexual se sitúa en los 16 años y diez meses, reduciéndose las edades medias de inicio en casi un año para ambos sexos respecto al informe de 2004. La utilización de los métodos de protección para evitar embarazos e infecciones de transmisión sexual se mantiene estable, aunque ha aumentado su uso entre los jóvenes españoles y disminuido entre los inmigrantes, lo que explica el aumento del porcentaje de embarazos no deseados.

En relación al tiempo de ocio, "los jóvenes españoles hacen menos deporte" y el 40% no leyó ni un libro en un año. La mayor parte de los encuestados dice respetar las normas de circulación, aunque un 12,1% reconoció haber conducido después de haber tomado "3 ó 4 copas o alguna droga", un 20,8% admitió hablar por el móvil al volante y sólo un 30,8% respeta "siempre" la velocidad señalada.

El estudio destaca que los jóvenes constituyen actualmente poco menos del 19% de la población, mientras que en 1996 eran casi el 25%.