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Jardines verticales en Ciudad de México para frenar la contaminación

La alcaldía del Distrito Federal pone en marcha un plan para una urbe verde

La superpoblada Ciudad de México, que hace casi tres décadas fue escenario de la muerte masiva de aves a causa de la contaminación atmosférica, quiere cambiar su rostro gris por uno más verde con la instalación de jardines verticales en edificios de barrios populares.

Tras la alarma que desató la muerte de cientos de aves en la década de los 80 en esta ciudad asentada en un valle rodeado de cadenas montañosas, las autoridades cerraron una refinería, iniciaron el control de industrias contaminantes y la inspección a automóviles para reducir la emisión de gases. En este camino hacia una urbe verde, la alcaldía del Distrito Federal (DF) ha puesto ahora en marcha el plan Unidades Habitacionales Sustentables, en virtud del cual instalará en edificios "jardines verticales", paneles solares y filtros de agua pluvial.

Ciudad de México tiene unos 20 millones de habitantes en su zona metropolitana (el DF y sus alrededores) y genera el 1,5% de los gases de efecto invernadero del planeta. Según organismos de defensa de los derechos humanos, cada año mueren en este valle unas 4.000 personas a causa de la contaminación ambiental.

El primer inmueble beneficiado por el nuevo programa es La Valenciana, en la populosa zona de Iztapalapa, donde ya han sido colocados diez calentadores solares y 700 metros cuadrados de muros que se convertirán en impresionantes jardines verticales. Iztapalapa, con una extensión de 177 kilómetros cuadrados, alberga a 2 millones de habitantes y en sus alrededores está el basurero más grande de la ciudad, denominado Borde Poniente de Xochiaca, cuya capacidad supera los 16,9 millones de toneladas.

"Este nuevo escenario ambiental es estético y nos ayuda a disminuir los malos olores", ha manifestado Rebeca Enciso, una de las vecinas de La Valenciana. "Creo que es una oportunidad para que nuestros hijos puedan vivir en una zona protegida y donde al abrir la ventana respiren aire puro", ha añadido. Enciso ha mencionado que otro beneficio será que los jardines permitirán la llegada de aves, donde antes era un páramo. Además de los jardines verticales, las autoridades han instalado en La Valenciana 800 metros cuadrados de césped con plantas sobre un lecho de piedras porosas que permiten el paso de agua de lluvia al subsuelo.

El responsable del proyecto, Roberto López, ha detallado que se pretende contrarrestar los altos niveles de contaminación y mejorar la calidad de vida de los capitalinos. Los paneles solares para calentar el agua y alimentar las estufas que operan con electricidad contribuirán a disminuir la contaminación y permitirán ahorrar dinero a los habitantes de La Valenciana.

El ingeniero agrónomo Marco Antonio Hernández, responsable de la empresa contratada para realizar el proyecto, ha dicho que el plan se llevará a cabo en otras treinta zonas del Distrito Federal, sobre el que circulan 4 millones de automóviles diarios, y afectará a 500.000 viviendas.