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Tres jóvenes italianos queman a un inmigrante indio para "probar emociones fuertes"

La agresión despierta el temor de que se trate de un nuevo acto racista

Un inmigrante de nacionalidad india de 35 años se encuentra en estado grave después de haber sido quemado con gasolina por tres jóvenes en la estación ferroviaria de Nettuno, cerca de Roma, la pasada madrugada. Los presuntos autores de la agresión, de 16, 28 y 29 años, se encuentran detenidos. El menor ha declarado que, tras una noche en la que habían consumido alcohol y drogas, decidieron comprar gasolina y prender fuego a un vagabundo para "probar emociones fuertes", informan hoy los medios de comunicación italianos.

Según la declaración de la víctima, los tres jóvenes le despertaron mientras dormía en la estación de tren a base de patadas y puñetazos, le echaron pintura en la cara y finalmente lo rociaron con gasolina y lo prendieron fuego.

La agresión ha sido condenada por los ciudadanos de Nettuno, quienes celebraron poco después de producirse los hechos una manifestación de apoyo al inmigrante y en la que exigieron "seguridad para todos".

La policía no cree que detrás de lo ocurrido haya motivaciones racistas y ha descrito a los jóvenes, que no tienen antecedentes penales, como una panda de gamberros. "Por el momento la única cosa que puedo decir es que quizá nos encontramos ante un gesto de estupidez absoluta", ha dicho el comandante de los Carabinieri (policía militarizada) de Roma, Vittorio Tommasone, en declaraciones que recoge el diario La Repubblica.

No obstante, el suceso ha despertado de nuevo los temores a que se trate de una nueva muestra de racismo por parte de italianos. El presidente del Senado, Renato Schifani, se apresuró a condenar la agresión poco después de conocerse la noticia, exhortando a la sociedad italiana a "aislar, condenar y reprimir" episodios como estos. El líder del opositor Partido Democrático (PD), Walter Veltroni, ha afirmado que lo sucedido en Nettuno es fruto de un clima de odio y miedo creado en el país por algunos sectores de la política.

Los hechos llegan después de que el pasado sábado trascendiera que el subdirector de la oficina de Inmigración de la comisaria de Civitavecchia, también en la provincia de Roma, Paolo Morra, disparó de muerte a un inmigrante senegalés vecino suyo con el que había mantenido una disputa.

El periódico Corriere della Sera informaba también ese día de que las autoridades de Parma (norte) han retirado los muebles y una alfombra de una mezquita de la ciudad por temor a que sea incendiada. Además, medios locales han contado que el alcalde de Azzano Decimo (noreste), Enzo Bortolotti, emitirá en los próximos días una ordenanza para prohibir los rezos musulmanes en la calle, la construcción de mezquitas y los asentamientos no autorizados en su término municipal.