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Una gran antena en Argentina completará la red europea de comunicación con naves espaciales

La estación será igual a la que funciona en Cebreros (Ávila) y muy parecida a la de New Norcia (Australia)

Un lugar desértico en Argentina, a unos mil kilómetros al oeste de Buenos Aires, ha sido seleccionado por la Agencia Europea del Espacio (ESA) para instalar su tercera gran antena de la red Estrack, necesaria para mantener las comunicaciones y el seguimiento con naves que están en misiones lejanas, como Marte, y optimizar la recepción de datos de las mismas. Las otras dos antenas, de 35 metros de diámetro cada una y ya en funcionamiento ambas, están en Cebreros (Avila) y en New Norcia (Australia). Con la tercera estación, Europa tendrá visibilidad (comunicación) permanente y de calidad con cualquier nave lejana en el Sistema solar ya que cuando una antena quede oculta en el horizonte para un artefacto, las otras dos, o al menos una, estará en la cara de la Tierra visible. Además, con dos antenas apuntando a la misma nave es posible establecer su localización con gran precisión, lo que resulta de gran importancia para determinadas maniobras, como el descenso de un módulo en otro cuerpo del Sistema Solar.

El lugar elegido en Argentina está 30 kilómetros al sur de la ciudad de Malargüe, en la provincia de Mendoza, y es un área libre de radiointerferencias para las frecuencias que se utilizan en las misiones espaciales, ha explicado la ESA. Además, las autoridades argentinas se han comprometido a mantener esa zona sin radiocontaminación. La nueva antena estará junto al gran observatorio internacional de rayos cósmicos Pierre Auger. El lugar ha sido elegido por la ESA entre 35 sitios que han sido evaluados en Chile y Argentina.

"El sitio ofrece todas las características requeridas para hacer una inversión a largo plazo en una estación de este tipo", ha comentado Gaele Winters, director de Operaciones e Infraestructuras de la ESA. La antena, con un plato de 600 toneladas, será prácticamente idéntica a la de Cebreros y muy parecida a la de New Norcia, que fue la primera de esta nueva red europea. Con ellas se está realizando el seguimiento de las misiones Mars Express y Venus Express, en órbita de Marte y de Venus, respectivamente, así como de la sonda Rosetta que se dirige al encuentro de un cometa.

"Las tres antenas darán a Europa total independencia de la red estadounidense Equivalente, la DSN (Deep Space Network)", explica Valeriano Claros, ingeniero, que montó las dos estaciones de New Norcia y de Cebreros. "Cuando esté completa la red europea, las relaciones con la NASA serán de igual a igual, prestándonos asistencia mutua cuando sea necesario, pero sin depender uno de otro".

Las DSN de la NASA tiene también tres estaciones situadas estratégicamente en el globo terrestre: Goldstone (California), Camberra (Australia) y Robledo de Chavela (Madrid). "Ellos tienen dos estaciones en el hemisferio norte y una en el Sur, y la ESA tendrá dos en el hemisferio sur y una en el Norte, lo que hace las dos redes más complementarias aún", explica Claros. Con la DSN se hace el seguimiento, por ejemplo, de naves automáticas que están saliendo del sistema solar, como las dos Voyager.

Además de las tres grandes antenas, la red europea contará con otras siete estaciones con antenas de 15 metros de diámetro. El plan es que la de Malargüe entre en funcionamiento a mediados de 2012, pero aún está pendiente toda la negociación de condiciones entre la ESA y el Gobierno argentino. La agencia espacial cuenta con tener establecido el marco legal del proyecto a finales de agosto y que éste reciba la aprobación oficial en el consejo de delegados de la ESA que se celebrará en octubre.