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Los editores ven "inaceptable" que el programa del Gobierno para digitalizar las aulas no tenga un proyecto pedagógico

El gremio elogia que España se esté convirtiendo en una sociedad lectora

La polémica suscitada por el anuncio del Gobierno de llenar las aulas de ordenadores sin un programa específico de aprendizaje ha estado presente aún hoy en el foro con editores de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. La digitalización de las aulas y el futuro de los libros de texto han centrado la reunión dentro de los cursos de verano de la universidad, que se celebran hasta el próximo 17 de julio en Santander. Un cuarto de siglo después: Balance y Perspectivas de la Edición Española es el título que se ha dado este año al encuentro, en el que Mauricio Santos, editor y ex presidente de la Asociación Nacional de Editores de Libros y Material de Enseñanza (ANELE), ha denunciado que la digitalización de las aulas no es un debate nuevo y que se plantea frívolamente en términos de "vender ordenadores cuando no se tiene un proyecto pedagógico que vender".

Las nuevas tecnologías no han evitado que los editores hablen de libros; de hecho, se ha resaltado que España está, por primera vez, en condiciones de convertirse en una sociedad mayoritariamente lectora. Antonio Basanta, vicepresidente Ejecutivo de la Fundación Sánchez Ruipérez, afirmó en este sentido: "Nunca hemos estado tan cerca de lograrlo", pero advirtió que "nunca antes tampoco ha sido tan necesario consolidar lo conseguido hasta hoy para afrontar los retos". En la mejorar de los hábitos lectores, patentes en datos como el aumento de la frecuencia lectora en España, han tenido "una labor extraordinaria, callada, pero constante las bibliotecas públicas", ha dicho Basanta, y también el compromiso de las Administraciones Públicas y, sobre todo, Ayuntamientos para potenciar la red de lectura pública.

Mauricio Santos, con cuatro décadas de experiencia en el sector, revisó la durante décadas anunciada muerte del libro, según él por los vaivenes del "entusiasmo y la incompetencia política" o al abrigo de "la improvisación", en clara alusión al programa del Gobierno Aula 2.0, que calificó de inaceptable y no pedagógico. Santos también aseguró que las continuas reformas educativas han afectado al panorama editorial, que ha tenido que sufrir constantes transformaciones. El ex presidente de ANELE habló de las posibilidades que abre ahora el libro electrónico, pero dejó una pregunta en el aire: ¿sustituirá el libro electrónico al libro impreso? No obstante, concluyó que el libro de texto sigue siendo, hoy por hoy, "el instrumento por excelencia del proceso educativo".

La digitalización aún permite que en España la industria editorial mueva anualmente cerca de 4.000 millones de euros, un 0,7% del PIB, y proporcione empleo, directa e indirectamente, a más de 30.000 personas. Basanta ha destacado "el papel de los editores y libreros en el cambio de los hábitos lectores de los españoles y la calidad de las ediciones. La cantidad y calidad de los fondos editoriales; la categoría y amplitud de su oferta y la conexión permanente, a veces arriesgada, con cuanto interesante se escribía y editaba en el mundo".