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España y Portugal inauguran su nuevo instituto internacional de nanotecnología

En el laboratorio, en la ciudad de Braga, trabajarán 200 científicos en cuatro áreas de investigación

Un nuevo instituto científico internacional dedicado a una de las áreas más boyantes y prometedoras de la investigación mundial, la nanotecnología, abre ahora las puertas con el objetivo de atraer a dos centenares de científicos de nivel internacional que se dediquen a abrir camino en biomedicina, control ambiental, seguridad alimentaria y nanoelectrónica, las cuatro áreas definidas de este Laboratorio Ibérico Internacional de Nanotecnología (INL). El centro ha sido hoy inaugurado en Braga (Portugal) por el Rey Juan Carlos y el presidente de Portugal, Anibal Cavaco Silva, acompañados del presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, y el primer ministro, José Socrates, además de los respectivos ministros de ciencia, Cristina Garmendia y Mariano Gago.

"Este centro es un magnífico ejemplo, no sólo de lo que España y Portugal pueden y quieren hacer juntos, sino también de que esa cooperación, al apostar por la I+D+i, pretende asegurar un mayor progreso de nuestros pueblos y sabe mirar con inteligencia hacia el futuro", ha dicho Don Juan Carlos en su discurso que ha ensalzado la colaboración hispano-lusa en todos los aspectos. Al destacar las iniciativas bilaterales en ciencia y tecnología, ha recordado la puesta en marcha del un Centro Ibérico de Energías Renovables, en Badajoz.

También Rodríguez Zapatero, Cavaco Silva y Sócrates se han volcado en destacar la buena vecindad y hermandad entre los dos países así como el papel clave de la ciencia y l tecnología, la llamada sociedad del conocimiento, en la solución de problemas actuales y futuros. Refiriéndose al INL, el presidente del Gobierno ha declarado: "Debemos sentirnos orgullosos por disponer de un centro donde vamos a avanzar en una de las áreas más fascinantes y, sin lugar a dudas, con mayor impacto en el futuro, como es la nanotecnología". Uno de los retos principales de España y Portugal, ha dicho "es el de renovar el modelo productivo para que nuestras economías sean más competitivas y sostenibles, apoyadas en la innovación y el conocimiento".

El INL estrena un moderno edificio de 26.000 metros cuadrados, en el campus de la Universidad del Miño, que se ha construido específicamente cumpliendo todos los requisitos que exige el laboratorio, como salas limpias, laboratorios de precisión, protección frente a campos electromagnéticas, etcétera. Las instalaciones se irán completando y adaptando a medida que los 200 científicos previstos (400 personas en total, contando con técnicos y administración) se vayan incorporando en los próximos cinco años, y que todavía no se han empezado a contratar. El instituto tiene el marco jurídico internacional y espera atraer a científicos de primera línea de cualquier parte del mundo. Asimismo, está abierto a la incorporación de otros países como socios.

"Al combinar capital humano con tecnología y conocimiento, el INL trabajará sobre una estrategia centrada en los resultados, aprovechando su régimen jurídico para ofrecer resultados internacionales", ha destacado José Rivas, de la Universidad de Santiago de Compostela, director general del laboratorio. "Creemos que con la aportación de todos, podemos presentar a nivel mundial resultados científicos superiores que tengan un impacto en la economía y la sociedad".

Un proyecto de largo recorrido

La nanotecnología, considerada una forma de ingeniería a escala atómica y molecular, un enfoque científico para abordar la materia desde sus componentes mínimos hasta los sistemas más complejos es un área en que se han depositado grandes esperanzas para avanzar en el diseño de sistemas biológicos y fármacos, pero también sensores medioambientales, dispositivos electrónicos avanzados y desarrollos energéticos, como componentes de alta eficacia para pilas de combustible.

La ciencia de vanguardia, pero también la conexión directa con la aplicación industrial y comercial, e incluso el estímulo de creación de empresas derivadas directamente de la investigación son los objetivos declarados del centro, que ahora arranca. El plan es que se vayan incorporando científicos y estudiantes doctorales y postdoctorales -el proceso de reclutamiento está en marcha- de España y Portugal, pero también de otros países.

La idea de creación del INL surgió hace cuatro años, en la XXI Cumbre Hispano-Lusa, y se fue desarrollando en los dos años siguientes, hasta que se aprobó el acuerdo internacional en 2007. "Este es uno de los ejemplos más expresivos y admirables de cooperación científica luso-española", ha resaltado hoy Cavaco Silva. "La creación del INL permitirá que nos posicionemos estratégicamente en la vanguardia de uno de los sectores de investigación de punta a nivel mundial". La construcción del edifico inaugurado comenzó hace un año, pero el funcionamiento real, las actividades de investigación del laboratorio, tardará un año más.

"Tendremos listo el reglamento del centro y las reglas de contratación de científicos después del verano", ha explicado José Manuel Fernández Labastida, director general de Investigación, del Ministerio de Ciencia e Innovación, y uno de los miembros del patronato rector del INL por parte española. "Lo importante es atraer talento, aspiramos a los mejores del mundo en nanotecnología", ha añadido.

El coste del nuevo laboratorio asciende a casi cien millones de euros (con participación al 50% española y portuguesa), de los que 66 corresponden al edificio (financiado en un 70% por la UE).