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Un velociraptor de verdad en Madrid

Abre sus puertas la exposición 'Dinosaurios. Tesoros del desierto de Gobi' en Cosmocaixa de Alcobendas

Una parte representativa de los numerosos hallazgos de fósiles de algunos de los dinosaurios más populares, procedentes de Mongolia, ha llegado a Madrid, en la exposición Dinosaurios. Tesoros del desierto de Gobi, organizada por la Fundación la Caixa en Cosmocaixa Madrid . La muestra expone 43 conjuntos fósiles originales de dinosaurios del Cretácico Superior, extraordinariamente bien conservados, descubiertos en las sucesivas expediciones en Mongolia a partir de los primeros hallazgos del explorador estadounidense Roy Chapman Andrews en los años 20 del siglo pasado. Entre ellas cabe destacar dos esqueletos completos de Tarbosaurus bataar, uno de los mayores dinosaurios del mundo, de tres metros de altura; los pequeños esqueletos de crías de Hadrosaurus y Protoceratops, ejemplares poco habituales; el único embrión de Oviraptor que se conserva en todo el planeta y el cráneo de un Velociraptor.

El único embrión de oviraptor se expone junto a esqueletos completos de grandes dinosaurios

Chapman Andrews, considerado como la persona que inspiró el personaje cinematográfico Indiana Jones, decía: «Siempre hay una aventura justo al lado de la esquina... y el mundo está lleno de esquinas». Y justo en el límite entre Mongolia y China, el aventurero vivió una de las más fascinantes experiencias. Después de soportar temperaturas extremas y superar diversas trabas administrativas por parte de las autoridades chinas, descubrió una de las mayores colecciones de fósiles de dinosaurio del Cretácico Superior. El 13 de julio de 1923, su expedición fue la primera del mundo en descubrir huevos de dinosaurios pertenecientes a la especie de Theropodo Oviraptor y el esqueleto de un Velociraptor. A esta primera expedición le siguieron otras cuatro, y desde entonces ha habido muchas más, sin que se puedan considerar agotados los yacimientos en la gran extensión del desierto de Gobi. La muestra, realizada en colaboración con la Academia de las Ciencias de Mongolia y la Fundación Metropolitan para el Arte y la Cultura de Milán, podrá visitarse hasta enero de 2011.