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Sanidad y comunidades acuerdan un paquete de medidas para recortar el gasto sanitario

Gobierno y autonomías negociaron con discreción reformas de gran calado por la sostenibilidad - Medidas urgentes ahorrarán 1.500 millones en fármacos este año

El ministerio de Trinidad Jiménez y las comunidades autónomas acordaron ayer un ambicioso paquete de medidas para intentar contener el agujero económico del Sistema Nacional de Salud. Una hoja de ruta negociada durante meses en el más estricto secreto, que vio por fin la luz ayer en el Consejo Interterritorial de Salud. El plan incluye reformas de amplio calado, tanto a través de medidas urgentes -éstas irán al Consejo de Ministros de la próxima semana y entrarán en vigor en 30 días- como en propuestas a largo plazo, que las partes ya esbozan pero aún tendrán que concretar. Entre otras, se prevé informar a los ciudadanos del coste de su atención sanitaria (la llamada factura en la sombra) para concienciar sobre el esfuerzo económico que implica el sistema.

El acuerdo, que la ministra de Sanidad definió como "básico" para lograr mantener la sostenibilidad de la sanidad, intentará reducir la factura de salud conteniendo fundamentalmente el gasto farmacéutico. Un plan que cada año puede alcanzar un ahorro de unos 1.500 millones de euros. Pero no sólo eso. La ministra del consenso ha logrado resolver cuestiones pendientes como que las comunidades adopten un calendario de vacunación común y que se fijen criterios comunes sobre el máximo tiempo en listas de espera quirúrgicas.

Los temas sanitarios han salido, en esta ocasión, de la arena de discusión pública. "Todas las medidas se han adoptado por acuerdo unánime de todos los consejeros", aseguró Jiménez. Esto a pesar de que algunas -como las adoptadas en política farmacéutica- podría haberlas aprobado el Ministerio por su cuenta.

El consejero madrileño Juan José Güemes, uno de los principales negociadores del acuerdo por el PP, suscribió el pacto el mismo día que anunció su dimisión. Sanidad ha alabado el papel del consejero, que puso fin a sonoros desencuentros entre el Gobierno y su Comunidad en el área sanitaria. A pesar de ello, los populares consideran que se puede ir más allá de las iniciativas aprobadas. "Reivindicamos un pacto por la Sanidad global e integral que garantice la sostenibilidad del sistema a 10 o 20 años. No un pacto parcial", afirmó la ex ministra Ana Pastor.

Dentro de estas acciones para "preservar y consolidar el modelo sanitario" las más ambiciosas son en materia de farmacia. Se acordó la elaboración de un Decreto Ley para modificar el procedimiento de fijación de los precios de referencia de los medicamentos. Así, a partir de ahora el cálculo se guiará por el del precio más bajo y no la media de los tres más baratos. Medida que tendrá un ahorro de 916 millones.

Ministerio y comunidades decidieron, además, dar un nuevo impulso al consumo de medicamentos genéricos. Por eso acordaron rebajar su precio el 25%. Así, según Jiménez, se logrará aumentar su uso -España está por debajo de la media europea en el consumo de estos fármacos, con sólo el 6%- y conseguir un ahorro de unos 317 millones. El acuerdo implica también que se fijará un precio máximo para los medicamentos contra síntomas menores. Esto, que afectará a fármacos como los antiácidos o los antitérmicos, permitirá un ahorro de 352 millones. La medida, aclaró Jiménez, no significa que los medicamentos que superen ese precio vayan a salir del listado de fármacos financiados. Sanidad arbitrará medidas para que estos se queden dentro del sistema. Como el ciudadano paga una parte de su precio, las medidas supondrán a los usuarios un ahorro de 100 millones.

La consejera catalana, Marina Geli, advirtió sobre las consecuencias que ciertas medidas podrían tener sobre la industria farmacéutica, que sólo en Cataluña crea 32.000 puestos de trabajo directos y es la principal inversora en Investigación y Desarrollo. Pero lo cierto es que sólo en Farmacia, el Sistema Nacional de Salud gasta más de 12.000 millones de euros, informa Josep Garriga. La patronal del sector, Farmaindustria, calificó de "muy duras" las medidas aunque valoró su "coherencia" y el consenso político alcanzado.

Además, ayer se aprobó la creación de una central de compras. Un sistema de adquisición conjunta a la que las comunidades se pueden sumar de manera voluntaria para lograr de los proveedores mejores precios.

Finalmente, el acuerdo no incluye expresamente la congelación de la masa salarial de los profesionales sanitarios. Se acordó, sin embargo, establecer "criterios comunes de retribución" de las plantillas. Lo que terminaría con años de desigualdad en sueldos y condiciones laborales por autonomías. El objetivo, dijo Jiménez, es "homogeneizar" los salarios.

Es época de ajustarse el cinturón y Sanidad intentará que el ciudadano sea consciente de lo que cuesta la asistencia que recibe. Así, explicó Jiménez, se fomentarán medidas como la llamada factura en la sombra, que detalla cuánto ha costado la atención de cada paciente. Una fórmula para concienciar sobre el buen uso de las visitas a urgencias y las pruebas médicas.