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Entrevista:MARC DAËRON | Director del Área de Inmunología del Instituto Pasteur

"El diésel favorece los alérgenos"

El inmunólogo y alergólogo francés Marc Daëron se queja amargamente de que la Unión Europea va a prohibir la venta de queso elaborado a base de leche cruda. Recuerda cuando, siendo un niño, iba a la granja que había al lado de su casa para beber un vaso recién salido de la ubre de la vaca. Dice que no cuestiona esta prohibición sólo por motivos nostálgicos o gastronómicos, sino también de salud. En las últimas décadas, la forma en la que nos exponemos a los microbios ha cambiado mucho. Vivimos en un mundo cada vez más aséptico, desde la industria alimentaria hasta nuestros estándares de limpieza. Esto ha hecho que las enfermedades infecciosas, como la tuberculosis, la varicela o el sarampión, hayan disminuido. Pero al mismo tiempo, la cantidad de enfermedades autoinmunes, como las alergias, se han disparado.

"El mecanismo de las alergias, ya sea a perros o a flores, es muy similar"

"En África crecen los casos según se adopta la forma de vida occidental"

"Cada vez hay menos patologías infecciosas y más autoinmunes"

Cada vez estamos menos en contacto con las bacterias, y las bacterias, repite este inmunólogo, son necesarias para activar el sistema inmunológico.

Pero en el Instituto Pasteur, donde es director del área de inmunología y alergología, no se estudia qué factores externos influyen en las alergias, sino cuál es su mecanismo, cómo funcionan. Y sobre todo, qué falla, qué problema existe en el sistema inmunológico de las personas que son alérgicas en comparación con las que no lo son. De esta investigación y de otras habló en el encuentro científico que la Sociedad Española de Inmunología (SEI) organizó el mes pasado en Madrid.

Pregunta. ¿Es verdad que el mecanismo de la alergia es siempre igual, ya se tenga reacción a un perro o al polen?

Respuesta. Las alergias son variaciones de un mismo tema. El mecanismo es muy similar. Hay un alérgeno que estimula al sistema inmunológico. Este responde difundiendo los llamados mediadores, que se fijan en las células de distintos órganos como la nariz, los ojos o los pulmones. La reacción va a ser distinta según la célula a la que afecte: si es una célula muscular, se va a contraer; si es de secreción, va a secretar. La diferencia es la puerta de entrada, el lugar donde incide el alérgeno. También es determinante el nivel de contacto con este. No es lo mismo que sea el pelo de un perro que algo que hemos comido o que hemos tocado.

P. ¿Por qué el sistema inmunológico de algunas personas es capaz de crear anticuerpos contra, por ejemplo, el polvo, y el de otras no?

R. Eso es lo que tratamos de desentrañar. Ante el alérgeno, el sistema inmunológico activa unos mediadores que van a células, que liberan otros mediadores que van a otras células, y así en cadena. Hemos descubierto que los primeros mediadores -que se llaman mastocitos cuando están en los tejidos, o vasófilos cuando están en la sangre- tienen receptores inhibidores y receptores activadores. Y los dos intervienen en la activación de la célula. Pero activar una célula no es como dar a la llave de la luz. Es más parecido a ir conduciendo. Cuando tú estás al volante de tu coche y quieres ir recto, no permaneces estático, sino que tienes que ir un poquito a la derecha y luego a la izquierda. Para adoptar una respuesta controlada, la célula tiene que tener un poco de activación y un poco de inhibición. La hipótesis es que en los alérgicos puede haber un problema de regulación: que haya demasiada activación o no haya suficiente inhibición.

P. Si consiguen demostrar esta hipótesis, ¿cuál es el siguiente paso?

R. El objetivo ahora es demostrar cuál es el problema de regulación: si es que el organismo no identifica los anticuerpos, o los receptores son los erróneos, o hay un desequilibrio entre receptores inhibidores y receptores activadores. Si lo conseguimos, podríamos empezar a trabajar con un objetivo terapéutico.

P. ¿Hay más alergias ahora?

R. Existe una tableta egipcia que establece la muerte del rey Menes por una picadura de avispa. La alergia no es una cosa nueva, pero cada vez hay más y cada vez son más graves. En África están despuntado ahora que precisamente abandonan su forma de vida tradicional y adoptan la occidental. Está claro que la vida moderna tiene algo que ver con el aumento del número de alergias.

P. ¿Qué factores han favorecido este incremento de casos?

R. Una de las hipótesis que más se están defendiendo y estudiando es la de la higiene. La forma en la que nos exponemos a los microbios ha cambiado mucho en el último siglo. Vivimos en un mundo cada vez más aséptico, desde la industria alimentaria hasta las vacunas y los antibióticos. Cada vez hay menos enfermedades infecciosas, como la tuberculosis, la varicela o el sarampión, y cada vez hay más enfermedades autoinmunes, como las alergias.

P. ¿Es que necesitamos más bacterias para estar sanos?

R. Tenemos que pensar que las bacterias controlan y ayudan a construir nuestro sistema inmunológico. Ratones que han nacido por cesárea y que viven en espacio aséptico en nuestro laboratorio tienen su sistema atrofiado. Sabemos que necesitamos las bacterias para nuestra flora intestinal, pero sobre todo para que nuestro sistema inmunitario aprenda a responder, a activarse. Sin estas bacterias no podríamos vivir en el mundo que nos rodea.

P. ¿Qué importancia tiene la contaminación en el aumento de las alergias?

R. No está claro. También hay alergias en el campo. Y está el caso de Alemania cuando estaba dividida. En el Este, donde había más contaminación que en el Oeste, la incidencia de la alergia era menor. Tras la unificación el país, han aumentado el número de casos en el Este. Lo que sí está claro es que las partículas de diésel favorecen que los alérgenos entren en nuestro cuerpo.

P. ¿Existe un gen de la alergia?

R. No hay un único gen responsable de la alergia, es una enfermedad multigén. Digamos que es la actuación conjunta de varios lo que hace que una persona sufra una alergia. Pero sí es una enfermedad hereditaria. Si tu madre es alérgica, tienes más probabilidades de serlo tú que si sólo lo es tu padre. Si lo son los dos, las probabilidades aumentan.

P. ¿Por qué a algunas personas se les despierta una alergia cuando ya son adultos?

R. La alergia es una respuesta a un conjunto de factores, genéticos, medioambientales, hormonales y psicológicos. Y todos ellos cambian de la misma forma que cambia nuestra vida. Podemos pasar de vivir en el campo a hacerlo en la ciudad, de no tener animales a tenerlos... Además, nuestro sistema biológico se transforma, no es igual en la adolescencia que en la edad adulta. También el entorno hormonal se modifica, y esto es muy relevante en este caso. Hay mujeres alérgicas que cuando se quedan embarazadas dejan de tener ese rechazo y tras dar a luz vuelven a ser sensibles a ese mismo alérgeno. También sabemos que la alergia está relacionada con nuestro estado anímico y psicológico. Todo ello puede influir no tanto en tener o no tener alergia como en que esta se presente de una forma más atenuada o más fuerte.

P. ¿Y puede una alergia evaporarse?

R. Por las mismas razones por las que puede manifestarse en la edad adulta, puede desaparecer. Un niño puede nacer asmático, por ejemplo, y al llegar a la pubertad dejar de serlo.