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Miles de portugueses asisten a la misa del Papa

Grupos de jóvenes hacen campaña contra el sida mediante el reparto de preservativos en los lugares de visita de Benedicto XVI en Lisboa

Miles de personas han ocupado la inmensa explanada de Terreiro do Paço, en la plaza de Comercio de Lisboa, donde se ha celebrado la misa oficiada por el Papa Benedicto XVI. Los organizadores de la visita papal esperaban congregar a más de 100.000 personas en el acto principal de la jornada de hoy. Antonio Coelho, bibliotecario de Beja, llegó a la plaza a las 11 de la mañana. "La pedofilia no existe sólo en la Iglesia, pero tenemos que avergonzarnos de algunos casos", dice a propósito de las declaraciones de Ratzinger durante el vuelo desde Roma en las que ha señalado que "la mayor persecución a la Iglesia son los ataques y pecados que hay dentro". "Este Papa no oculta nada", asegura Coelho.

Lisboa ha recibido este mediodía a Benedicto XVI en su primera visita a Portugal. Mientras fieles y curiosos se agolpaban a lo largo del trayecto que recorrió el Papa, grupos de jóvenes hacen campaña contra el sida mediante el reparto de preservativos. Vestidos con camisetas blancas y lazos rojos, un centenar de voluntarios de varias organizaciones no gubernamentales han repartido 18.000 condones y folletos sobre el sida en distintos puntos del centro de la ciudad, en las proximidades de la plaza de Comercio, en la campaña bautizada Preservativos al Papa en Portugal. La acción llegará a su punto culminante esta tarde en los alrededores de la explanada de Terreiro do Paço.

Lo que empezó el pasado 20 de marzo con un grupo de Facebook con "un centenar de amigos", se ha transformado, según sus patrocinadores, en "una acción real de sensibilización contra el sida" que reúne ya a 15.000 simpatizantes. "El VIH es indiferente a la religión", dice uno de los lemas de la campaña, que convoca a los seguidores del Papa a "conocer el estado" de sus "ovejas" y a poner el "corazón" sobre sus "rebaños".

Lisboa, paralizada

Benedicto XVI ha aterrizado al filo de las 11.00 hora local (una hora más en la España peninsular) en el aeropuerto de Lisboa. El Airbus 320 de la compañía de bandera italiana Alitalia en el que viajaba ha despegado del aeropuerto romano de Fiumicino a las 9.15 hora local (la misma en la España peninsular) y ha aterrizado en el aeropuerto Portela da Socavem de Lisboa sin problemas. El aeródromo lisboeta, donde a mediodía se habían cancelado casi 200 vuelos por la nube de ceniza, funcionaba esta mañana con "normalidad". Allí, ha sido recibido por el presidente de la República, Aníbal Cavaco Silva; el primer ministro, José Socrates; y numerosas autoridades religiosas.

Tras el discurso del Pontífice -en el que ha dicho que llega a Portugal "como un peregrino de Fátima" al tiempo que ha subrayado la gran tradición católica y de evangelización de este país- y del presidente luso, el Papa se ha trasladado en el papamóvil hasta el centro de Lisboa para posteriormente comenzar su agenda oficial a las 12.45 hora local con una ceremonia de bienvenida en el Monasterio de los Jerónimos.

Lisboa está prácticamente paralizada, con los servicios reducidos a la mínima expresión y muchas calles cortadas. Además de rezar, muchos lisboetas han tenido que inventarse planes alternativos para entretener a sus hijos, porque a mediodía cerraron la mayoría de las escuelas. También los ambulatorios y centros oficiales como los juzgados. El transporte público funciona a medio gas, dependiendo de los desplazamientos de Benedicto XVI. En Lisboa es fiesta hoy y el jueves lo será en todo Portugal, por decreto del Gobierno del socialista José Sócrates con motivo de la visita del Papa.