Más que H²O

Lo que empezó como una semana de la ciencia se ha convertido en un trabajo de grandes dimensiones. Antonio Guillén y varios de sus alumnos del instituto Batalla de Clavijo, de Logroño, pasan sus horas de recreo en el laboratorio. El objetivo: comprobar que una sola gota de agua puede ser como una selva

ELISABET SANS 19 JUN 2010 - 13:38 CET

Cuando suena el timbre del recreo en cualquier colegio, los niños salen en tropel al patio para darle patadas a un balón o imaginar nuevos juegos. Pero esta no es la única imagen que se ve en el instituto Batalla de Clavijo, de Logroño. Algunos de sus alumnos, al llegar las once, corren hacia el laboratorio para dejarse sorprender durante 30 minutos por los misterios que esconde una sola gota de agua.

Hace unos cuatro años, coincidiendo con la semana de la ciencia que organizó el centro, el profesor Antonio Guillén preparó un taller destinado a analizar muestras de agua y contemplar los microorganismos que la componen. La intención de Guillén era simple: acercar a los chicos al laboratorio. Por eso se llevó una grata sorpresa cuando, a pesar de dar por finalizada la actividad, algunos de ellos regresaron al día siguiente con la intención de seguir aprendiendo ciencia más allá de los libros de texto. En ese momento empezó el Proyecto Agua.

Comenzaron analizando las aguas del río Ebro, pero ahora tienen muestras de muchas otras partes de España, ya que, de cada excursión con el colegio o con sus padres, los chicos traen unas gotas de cualquier charco, estanque o río que se cruza en su camino. "Como son chicos muy inquietos, alguna vez también han traído agua del grifo para ver lo que beben, pero entonces se convencen de que ahí no hay nada", dice Guillén. Esa muestra de ilusión, esfuerzo y constancia de un grupo de estudiantes de entre 12 y 13 años no se podía quedar en las paredes de un instituto de Logroño, así que Guillén decidió utilizar la mayor plataforma de comunicación de nuestro tiempo para darle visibilidad.

Desde hace dos años sube casi a diario una fotografía de un nuevo microorganismo encontrado -con su correspondiente explicación- a la galería que ha creado en Flickr (http://www.flickr.com/photos/microagua/). "Una gota de agua es como una selva. Así que cada día nos sorprendemos con algo nuevo y aprendemos", dice Guillén, que con cada palabra demuestra su pasión por este trabajo y por su grupo de estudio. "Se trata de una galería fotográfica muy específica ¡Y aun así ya ha tenido unas 400.000 visitas!", exclama orgulloso. Internautas curiosos que no solamente provienen del mundo de la ciencia, sino también artistas que aprecian la belleza de estos microscópicos organismos. Y recibe comentarios interesándose por este trabajo desde otros países como Alemania, Estados Unidos o el Reino Unido. Incluso hace unos meses recibió una llamada en la que le pedían la cesión de las imágenes para un libro de texto en China.

Actualmente, el grupo que forma el Proyecto Agua está compuesto por cinco chicos, algunos de los cuales llevan en él casi desde el inicio, como Miguel Ángel Corral, que asegura estar igual de motivado que hace un par de años, cuando cambió el balón por el microscopio. "Aprendemos que con un poco de esfuerzo se pueden conseguir cosas inimaginables y que podemos ser algo responsables, aun con 13 años. Durante dos cursos hemos donado un poco de nuestro tiempo en recreos, aunque más que donar lo hemos aprovechado en algo que nos ilusiona y motiva", dice convencido.

Ahora el grupo está centrado en un proyecto que investiga cómo a través de los organismos que encuentran en una gota se puede conocer la calidad del agua. En las aguas riojanas siguen encontrando algas del grupo de los désmidos, lo que Guillén señala como una muy buena señal de su calidad, ya que son organismos muy sensibles a la contaminación.

¿Y qué más hay en el interior de una gota de agua? Algunos de los organismos más habituales son las turberas, "unas algas que son como una joya porque en ellas siempre se encuentra algo nuevo"; los ciliados, "los que más rápido se mueven", o las diatomeas, "que se encuentran en las fuentes y viven encerradas dentro de una especie de estuche de cristal". A Antonio Guillén le encanta ser profesor de ciencias naturales. "Las cosas en sí mismas no son tan difíciles, a veces es simplemente el lenguaje que utilizamos para explicarlas. Al fin y al cabo, los que habitan una gota son organismos que viven, se defienden y se reproducen como en el mundo visible".

Todas las fotografías son de organismos vivos y muy inquietos, por lo que quizá tras cien capturas sólo una es aprovechable. "Es más difícil, pero también más atractivo", afirma el profesor.

Fotografiar algo diminuto

Para hacer frente a la dificultad añadida que supone fotografiar algo diminuto en constante movimiento han ideado un sistema: adaptar una cámara réflex común al microscopio. Unos cables de fibra óptica conducen la luz del flash a la parte inferior del aparato con el objetivo de congelar la imagen. "No utilizamos ningún aparato sofisticado. Se trata de invertir tiempo en observar, en enfocar y en seleccionar la imagen adecuada". Ese mismo sistema lo utilizan para grabar algunos vídeos que luego cuelgan en su galería.

Un trabajo que, además de resultarles gratificante, personalmente tiene otras recompensas. Hace un año, Antonio Guillén fue galardonado con el Premio Giner de los Ríos, un reconocimiento del Ministerio de Educación a los mejores trabajos sobre investigación científica. Pero el profesor destaca los logros de todo el equipo: las imágenes del mundo microscópico que él y sus chicos toman en sus ratos en el laboratorio actualmente forman parte del proyecto internacional EOL (Encyclopedia of Life) y de Biodiversidad Virtual, una iniciativa española en la Red dedicada a la catalogación de especies de organismos vivos en la Península (http://www.biodiversidadvirtual.org).

Pero si de algo está orgulloso Guillén es del segundo premio de jóvenes investigadores de La Rioja. O el tercer premio en el primer concurso de biotecnología Biotecnológate, patrocinado por la Asociación Española de Ciencia y Tecnología, con su proyecto La calidad del agua a través de sus bioindicadores. "Los chicos tuvieron que presentar en Madrid el trabajo ante el público y un jurado de expertos. Lo mejor de todo es que ganaron el tercer premio compitiendo con chicos de primero y segundo de bachillerato, y mi grupo son estudiantes de segundo de ESO". Miguel Ángel lo recuerda también como un fin de semana de nerviosismo, pero que valió la pena: "Da orgullo ver el vídeo de nuestra exposición y saber que había alguien escuchando, atendiendo".

Ahora siguen a la espera de saber si reciben una subvención de la Asociación Española de la Ciencia para realizar una publicación divulgativa y buscan lugares donde exponer la muestra La vida oculta del agua. Se trata de 50 imágenes para dejarse impresionar al observar con detalle organismos de unos 50 milímetros aumentados a fotografías de un metro. Llega el verano y se acaban las clases y los recreos, pero el Proyecto Agua no cierra por vacaciones. Guillén seguirá actualizando su galería virtual y sus alumnos aprovecharán para recoger muestras allí donde vayan. El laboratorio abrirá en septiembre.

Los microorganismos que componen el agua

Hydra viridis es un pariente microscópico de las medusas; gracias a sus tentáculos puede capturar e inmovilizar a las diminutas presas de las que se alimenta. Sin embargo, en Hydra viridis la supervivencia está asegurada sin recurrir a la caza. Las algas que viven en su interior fabrican para ella azúcares y otros productos obtenidos en la fotosíntesis, y a cambio, Hydra protege a las algas en su interior y les proporciona un medio estable para sobrevivir. Una eficiente y bellísima relación de simbiosis.

Cyclonexis. Con relativa frecuencia, los organismos microscópicos, como este flagelado, se unen formando agrupaciones coloniales, a veces reproduciendo patrones geométricos de gran belleza. En este caso, el flagelado Cyclonexis forma anillos que se desplazan en el agua en un movimiento giratorio espectacular.

Macrobiotus. Los tardígrados son unos diminutos invertebrados que recuerdan por su aspecto y sus movimientos a los osos, pero con ocho patas y de tan solo unas decenas de micras de longitud. Se mueven perezosamente en el agua y absorben los jugos de plantas acuáticas, algas y musgos, después de perforar la pared de sus células. Pueden vivir en condiciones extremas y han sido utilizados en investigaciones espaciales por ello.

Bursaria. Los protozoos ciliados que viven en el agua pueden presentar formas inimaginables. Bursaria es un ciliado de gran tamaño que se mueve ágilmente a pesar de su volumen y atrapa, como si fuese una red o la boca de una microscópica ballena, todo lo que encuentra a su paso. Suele vivir en aguas cargadas de materia orgánica.

Euastrum pertenece a un grupo de hermosísimas algas unicelulares que tienen dividido el cuerpo en dos mitades perfectamente simétricas; muchas de ellas presentan formas lobuladas y estrelladas, y suelen encontrarse en lagunas y turberas de montaña en ambientes ausentes de contaminación.

Paramecium. Los paramecios se encuentran entre los protozoos ciliados más conocidos; suelen vivir en aguas muy eutrofizadas, y cuando las condiciones del medio en el que habitan no son favorables recurren a un complejo mecanismo de reproducción sexual, la conjugación, que permite el mutuo intercambio de material genético.

Clathrulina. Algunos protozoos del grupo de las amebas, como Clathrulina, fabrican hermosas estructuras de cristal para proteger su delicado cuerpo del ataque de otros depredadores.

Tabellaria. Las diatomeas son algas unicelulares que protegen su cuerpo dentro de un estuche de dos piezas fabricado con sílice transparente ylabrado con exquisitas filigranas. En muchas ocasiones, las diatomeas viven asociadas formando colonias ydando lugar a hermosas construcciones de perfecta simetría. Tabellaria flocculosa es una diatomea muy sensible a la contaminación que vive generalmente en lagunas de montaña y en el curso alto de los ríos.

Chaetonotus. Los gastrótricos como Chaetonotus se deslizan en el agua como si estuviesen patinando gracias a las hileras de cilios que recubren su parte ventral. Se trata de pequeños animales con aspecto de gusano y cuerpo recubierto de diminutas escamas, a veces espinosas. Se alimentan de restos de algas y de detritos y, como muchos otros organismos microscópicos, contribuyen al proceso de depuración del agua.

Cyanosarcina. Las cianobacterias como Cyanosarcina son, junto con las bacterias, de los organismos más pequeños que habitan en el agua. Son responsables principalmente de que la atmósfera de la Tierra sea respirable. Gracias a ellas, gran parte del nitrógeno disuelto en el agua puede ser utilizado por las algas e incorporarse a las redes tróficas.

Amoeba proteus. Las amebas son seres fascinantes; entre las más conocidas se encuentra ésta, Amoeba proteus, de gran tamaño y cuerpo desnudo. Se desplaza emitiendo prolongaciones de su cuerpo -seudópodos-, como si fueran pequeños ríos de lava, y engulle todo lo que encuentra a su paso.

Euglena agilis. Las euglenas son organismos flagelados comunes en cualquier tipo de aguas; se trata de seres fronterizos de posición sistemática intermedia entre lo que se puede considerar como vida animal y vegetal. Realizan la fotosíntesis como las algas, pero son capaces de desplazarse como diminutos animales gracias a los movimientos de su flagelo e incluso poseen una mancha ocular rojiza que les guía hacia la luz. Si la luz no es suficiente como para realizar la fotosíntesis, pueden convertirse en pequeños depredadores. ANTONIO GUILLÉN

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Algunos de los alumnos del Proyecto Agua, en el laboratorio. / IMÁGENES CEDIDAS POR EL INSTITUTO BATALLA DE CLAVIJO

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