Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Deseos a 100 estrellas por hora

Llega la lluvia de Perseidas.- La noche del 12 al 13 de agosto el hemisferio norte se llenará de estrellas fugaces

Cuenta la leyenda que del 10 al 13 de agosto San Lorenzo recuerda su martirio en la parrilla con lágrimas fugaces. Son las Perseidas, fragmentos perdidos del cometa Swift-Tuttle que iluminarán el cielo estas tres noches al entrar en contacto con la atmósfera de la Tierra.

Los contadores de estrellas han de saber que la madrugada de mañana, cuando la bóveda celeste se llene con más de 100 estrellas por hora -el momento de máxima actividad-, estarán frente a meteoros de los años 441, 1479 y 1862, fecha en la que se desprendieron del cometa. "La escala del tiempo en el espacio es muy diferente a la de la Tierra", explica en conversación telefónica José Carlos Millán López, científico y secretario de la Sociedad de Observadores de Meteoros y Cometas de España (SOMYCE).

Las responsables de grandes deseos y mayores expectativas tienen, sin embargo, el tamaño de un grano de arroz. "Cuando una de estas partículas, que viajan a unos 50 km/s, entra en la atmósfera terrestre la fricción la calienta de tal manera que se vaporiza a uno 300 km de altura produciendo el brillo que vemos", cuenta Millán. Descartada la importancia del tamaño, la fase lunar ha permitido que este año superen al satélite en brillo. "Desde 2007 no coincidía que la luna estuviera en estado creciente -el día 10 hubo luna nueva- así que al ser tan pequeña no habrá problemas para contar estrellas"

Ganada la batalla lunar solo resta encontrar un lugar muy oscuro, alejado de las ciudades, con el cielo despejado y una manta, por si a eso de las tres de la mañana el verano da una tregua y el fresquito de la noche hace mella. "Sobre las 12 de la noche hay que mirar hacia el noreste, dirección a la constelación de Perseo", explica el científico. Hay un truco para los menos sabuesos en el arte de localizar estrellas, "a medida que avance la noche es tan sencillo como mirar hacia arriba, a 90º grados de nuestras cabezas, hacia el cenit del cielo".