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Ángeles Espinosa y Enrique Meneses, premiados por la Asociación de la Prensa de Madrid

El resto de galardonados en 2010 son Cristina Gallach, Ángel Sastre, Idoia Sota, Rafael de Mendizábal y Alfredo Amestoy

La junta directiva de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) otorgó anoche mediante votación los 72º Premios de Periodismo APM 2010. Los galardones, que llevan los nombres de presidentes de la asociación de periodistas madrileños, se eligen "entre personas propuestas por los asociados o por instituciones periodísticas que presentan candidaturas razonadas".

El Premio Víctor de la Serna, que se otorga al periodista más destacado del año, ha recaído en la corresponsal del diario EL PAÍS en Irán, Ángeles Espinosa, según explica la APM en una nota de prensa, "por las numerosas crónicas escritas desde Teherán y por el seguimiento de la actualidad iraní desde una corresponsalía con enormes obstáculos". "La seriedad del trabajo de Espinosa, su conocimiento de las materias que trata y la brillantez de sus crónicas explican la elección", agrega el comunicado.

El Premio Rodríguez Santamaría, que reconoce los méritos de toda una vida profesional, ha recaído en el reportero Enrique Meneses, del que la APM destaca que "durante el último medio siglo ha escrito y fotografiado muchos de los momentos históricos de la época". El premiado mantiene hoy, según el comunicado, "una activa vida profesional a través de la red y numerosas conferencias en universidades, en las que defiende el periodismo profesional, clásico, independiente, transgresor, que suma la seriedad, el rigor, la dedicación y la suerte".

El resto de los premios

El Premio Javier Bueno, que reconoce una dedicación sobresaliente en un área especializada del periodismo, recayó en Cristina Gallach, "periodista que desde hace años desarrolla su trabajo profesional desde Bruselas como portavoz de Javier Solana en su etapa de secretario general de la OTAN y en la Comisión Europea".

El Premio Larra, que distingue al periodista menor de 30 años que más haya destacado durante el año, se ha concedido ex aequo a dos jóvenes que sumaron el mismo número de votos: el colaborador free lance y corresponsal en Sudamérica de CNN+, Onda Cero y La Razón Ángel Sastre, que "ha desarrollado una intensa y eficaz labor profesional en circunstancia difíciles y precarias"; y a Idoia Sota, quien desde hace dos años escribe en Crónica y La Otra Crónica, del diario El Mundo, donde "ha investigado, de forma paralela al propio Vaticano, y desvelado en el último año la verdadera y escabrosa historia de Marcial Maciel", fundador y líder espiritual de los Legionarios de Cristo.

El Premio Miguel Moya, que se otorga a una labor amplia y destacada dentro del campo periodístico realizada por una persona no específicamente periodista, fue para el magistrado emérito del Tribunal Supremo y vicepresidente que fue del Tribunal Constitucional, Rafael de Mendizábal Allende, por "su contribución destacada a la jurisprudencia en torno al artículo 20 de la Constitución -que consagra la libertad de expresión- y al desarrollo de un amplio marco doctrinal para el ejercicio de la libertad de información". Por último, el Premio Francos Rodríguez, a un trabajo o trayectoria profesional periodística relacionada con Madrid, es para Alfredo Amestoy, que "a la brillantez y creatividad de su trabajo profesional durante muchos años une una singular pasión por Madrid, concretada en su permanente recuerdo y homenaje a la figura de Mariano José de Larra". El año pasado, este galardón distinguió al periodista de EL PAÍS Rafael Fraguas.