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Una pareja de veganos es juzgada en Francia acusada de dejar morir a su bebé de malnutrición

Dos meses antes, los padres desoyeron el consejo médico de hospitalizar al bebé por la pérdida de peso

Sergine y Joel Le Moaligou son una pareja de veganos que está siendo juzgada en Amiens, en el norte de Francia, acusada de haber provocado la muerte de Louise, su hija de 11 meses, por su dieta vegetariana estricta que prohíbe la ingesta de carne de animales y de los productos derivados de los mismos, como la leche o los huevos.

Los hechos se produjeron en marzo de 2008, cuando los Moaligou, preocupados por la delgadez y palidez del bebé, avisaron a los servicios de emergencias, que solo pudieron confirmar la muerte de la pequeña al llegar a la casa de la familia en Saint-Maulvis, una aldea a unos 145 kilómetros al norte de París. Louise pesaba 5,7 kilos, cuando el peso medio de un niño de 11 meses es de 8 kilos. Hasta su fallecimiento, la menor solo recibió la leche que mamaba del pecho de su madre vegana.

La autopsia al cadáver reveló que Louise presentaba una carencia de vitamina A y B12, algo que, según los expertos, aumenta la probabilidad de sufrir infecciones y que sería debido a un "desequilibrio alimenticio". "Esa falta de vitamina B12 podría estar relacionada con la dieta de la madre", ha dicho Anne-Laure Sandretto, vicefiscal de Amiens.

La abogada de la mujer, Stéphane Daquo, ha explicado que Sergine, de 40 años, y su pareja adoptaron este régimen de alimentación estricto "tras ver un programa de televisión sobre el sacrificio del ganado en los mataderos", lo que les llevó a crear un negocio de comida biológica que posteriormente quebró. La pareja tiene otra hija, de 13 años, que parece no haber sufrido importantes deficiencias alimenticias.

Recelosos de la medicina convencional, la pareja prefería cuidar y curar a sus hijos por sus propios medios y a partir de sus lecturas de libros. Daquo ha contado que "tras un examen médico cuando Louise tenía 9 meses, los padres decidieron no seguir el consejo del médico que les recomendó hospitalizar al bebé ante la bronquitis que padecía y la pérdida de peso". "Prefirieron remedios a base de cataplasmas de alcanfor, col o mostaza; además de lavar a la niña con arcilla y tierra, en lugar de bañarla con los productos y las formas estipulados; todo ello, extraído de lo que leían en los libros. Ciertamente, leyeron lo menos indicado en el peor momento", ha aseverado.

La abogada del padre, Patrick Quenel, ha dicho que Sergine y Joel Le Moaligou son "plenamente conscientes del error que cometieron". Están acusados de "abandono o privación de comida seguido de muerte" y se enfrentan a una pena de 30 años de cárcel.