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Más apoyos para Habiba

Tres miembros de la Asociación Española de Pediatría respaldan la conducta de la madre que fue separada de su hija por darle el pecho

"Opiniones hay muchas, evidencias científicas solo una". Así de tajante se muestra la doctora Carmen Pallás, jefa del servicio de Neonatología del hospital 12 de Octubre de Madrid y miembro del Comité de Lactancia materna de la Asociación Española de Pediatría, cuando se le pregunta por la lactancia a demanda del niño, algo que Habiba, nombre ficticio de una mujer acogida en un centro del Instituto Madrileño del Menor y la Familia (IMMF), asegura que le costó que el organismo le retirara la tutela de su hija Alma, de 15 meses. Pallás, junto a otros dos miembros del comité -Adolfo Gómez, del Hospital Universitario de Tarragona, y Josefa Aguayo, del hospital Virgen del Rocío de Sevilla- han hecho público un informe en el que defienden a la madre y no encuentran razones para que Alma sea separada de ella.

En uno de los puntos de la documentación del IMMF, dependiente de la Comunidad de Madrid, se habla de que "los horarios y el tipo de alimentación son caóticos", porque cada vez que llora, la madre da el pecho a su hija. Sin embargo, los tres expertos esgrimen que "la OMS, la UNICEF, la Academia Americana de Pediatría, los expertos de la Unión Europea y el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría recomiendan la lactancia materna a demanda y exclusiva durante los primeros seis meses", y con otros alimentos hasta los dos años como mínimo.

Otra de las razones que da la Comunidad para haber separado a Alma de su madre, está la de que "no tiene unas pautas de sueño adecuadas", ya que la niña duerme en la misma cama de su madre. El informe de los expertos responde diciendo que "no solo no se ha demostrado que pueda ser perjudicial para los bebés, sino que se ha visto que el sueño de la madre y de su hijo se sincroniza cuando duermen juntos, lo que le permite reaccionar rápidamente ante cualquier eventualidad o ante cualquier necesidad de su hijo".

La tercera razón es que las pautas de higiene de la madre tampoco son las adecuadas. A esto, la doctora Pallás responde que "en caso de que eso sea verdad, lo que hay es que trabajar las pautas de higiene con la madre, pero no separarlas en ningún caso".

De las conclusiones de los miembros del comité se deduce que "los argumentos esgrimidos en la documentación [...] no solo no justifican que la relación maternal de Habiba con su hija pueda ser perjudicial para Alma, sino que demuestran que Alma estaba perfectamente alimentada, cuidada y querida".

El catedrático de Psicología Evolutiva y de la Educación de la UAM, Jesús Linaza, también ha querido mostrar su apoyo a través de una carta. "¿Qué delito ha cometido esta niña para que bruscamente la separen de su madre, modifiquen todas sus pautas de vida, incluida la lengua en la que le hablan, y la internen en un mundo desconocido y extraño?", se pregunta Linaza. El profesor defiende la fuerte vinculación de Habiba con su hija: "Alguien debe poner freno a esta disparatada medida que está causando un daño de difícil reparación en un bebé de 15 meses".