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El calentamiento global recortará un año de esperanza de vida en el arco mediterráneo

Una investigación europea sitúa España entre las zonas más vulnerables por el cambio climático. - Los europeos vivirán entre tres y cuatro meses menos por el fenómeno

El calentamiento amenaza con reducir en cerca de un año la esperanza de vida de los países del arco mediterráneo el próximo siglo, señala la mayor investigación científica para detectar los efectos del cambio climático sobre la mortalidad que publica hoy la revista Nature Communications. El estudio, realizado conjuntamente por investigadores españoles, franceses y suizos, cifra que el aumento de temperatura acortará en unos tres o cuatro meses la esperanza de vida en Europa el próximo siglo, lo que se traducirá en unas 15.000 muertes más al año. Pero los datos revelan que el arco mediterráneo -España, Italia y Portugal, básicamente- se halla en una posición más vulnerable que acentuará los efectos del calentamiento incluso a partir de finales de este siglo.

"La posición geográfica de la Península la sitúa en una condición especialmente débil. El impacto sobre la mortalidad será mayor y empezará a notarse antes que en el resto del continente", ha señalado esta mañana Joan Ballester, científico del Instituto Catalán de Ciencias del Clima (ICCC) que ha participado en el trabajo. Este ha precisado que la reducción de la esperanza de vida puede variar en función de dos grandes incertidumbres que actúan en sentido inverso: las hipotéticas mejoras socioeconómicas que se concreten hasta finales de siglo, con presunta capacidad paliar el efecto nocivo del calentamiento; y el envejecimiento de la población, factor que podría reducir aún más la esperanza de vida.

En España, el cambio climático puede disparar la temperatura hasta 2,5 grados centígrados en invierno y un máximo de cuatro en verano. La ONU advierte que un aumento superior a los dos grados centígrados supondrá pérdidas irreversibles de biodiversidad además de generar importantes migraciones por efecto del aumento del nivel del mar. En otros puntos de Europa, el impacto será menor y el calentamiento incluso aumentará la esperanza de vida alrededor de 2040 para reducirla en algunos meses a partir de 2100. "La peor parte del continente europeo se la repartirán España y Portugal", ha señalado Xavier Rodó, director del ICCC y corresponsable de la investigación.

Mejoras en el norte de Europa

El aumento general de las temperaturas incidirá positivamente en aquellas zonas que actualmente viven con climas relativamente fríos, detalla el estudio. Es el caso de Alemania, el Reino Unido y la península escandinava, áreas en las que el aumento de la temperatura puede repercutir en un aumento de la esperanza de vida de hasta 1,5 años, según los parámetros del estudio. "Esas zonas frías se transformarán en áreas con climas templados y la esperanza de vida aumentará. Reino Unido acabará adoptando un clima similar al de España", ha ilustrado Ballester. Estas zonas, sin embargo, sufrirán igualmente una grave pérdida de biodiversidad dado que la flora y la fauna no lograrán adaptarse al brusco aumento de temperatura, avisan los expertos.

En el caso de los seres humanos, la aclimatación a las nuevas temperaturas podría producirse mediante mejoras tecnológicas y otros factores de desarrollo. En el mejor de los casos, la esperanza de vida podría aumentar hasta cerca de los 18 meses. "En invierno la mortalidad siempre es mayor. Si se logra aclimatar los ciudadanos a los veranos más calurosos, su esperanza de vida podría mejorar", ha detallado Rodó. Si por el contrario Europa pierde capacidad de adaptarse al invierno, la esperanza de vida menguaría hasta unos nueve meses a nivel continental. "En España la incidencia sería dos o tres veces mayor", ha precisado el científico. Ello implicaría que los españoles podrían vivir unos dos años menos a partir del próximo siglo por efecto del calentamiento.

La investigación ha combinado ocho modelos climáticos regionales para simular el clima europeo hasta el año 2100 en función de los escenarios de emisiones de gases que causan el efecto invernadero fijados por el panel sobre cambio climático de las Naciones Unidas (IPCC, en sus siglas en inglés) en función de varios parámetros como humedad, mortalidad y el efecto de las patologías estacionales. "Es la primera investigación que analiza el calentamiento en términos de mortalidad y los resultados son graves", ha subrayado Rodó. "Nosotros simplemente desempeñamos un trabajo científico pero demuestra que no podemos permitirnos permanecer sin hacer nada ahora que podemos prever el efecto del calentamiento y mitigar su impacto en los seres vivos", ha añadido.