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El auge de las drogas sintéticas

Los mercados de las drogas tradicionales se estabilizan mientras que aumenta la producción y el consumo de sustancias de síntesis y de productos no reglamentados que se comercializan con receta

Disminuyen los cultivos de amapola y coca pero la producción de cocaína y heroína continúa siendo significativa; los mercados de las drogas tradicionales se estabilizan pero a la vez aumentan el tráfico y el consumo de nuevas drogas sintéticas y estimulantes vendidas con receta. Un año más, el informe anual sobre las drogas de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) es una síntesis de buenas y malas noticias. El documento -el primero firmado por el nuevo director ejecutivo de la agencia, el ruso Yuri Fedotov, que sustituyó en 2010 al italiano Antonio Maria Costa- confirma en general las tendencias de los últimos años en la producción, el consumo y el tráfico de sustancias estupefacientes, con algunas novedades que el organismo de la ONU considera preocupantes: la creciente producción de opio en Birmania y el aumento vertiginoso del uso de drogas sintéticas en el Asia sudoriental.

Menos opio... gracias a un hongo

Si bien la superficie de cultivo de amapola aumentó en 2010 con respecto al año anterior (195.700 hectáreas frente a las 181.400 de 2009), la producción de opio descendió un 38%, pasando en un año de 7.754 a 4.869 toneladas. Y el mérito es, según la ONU, del hongo que en la primavera de 2010 afectó a los cultivos de Afganistán, el principal país productor, reduciendo drásticamente la cosecha de opio. Aún así, el país centroasiático sigue estando a la cabeza de la producción mundial de este tipo de droga (3.600 toneladas, el 74% del total), seguido por Birmania, donde se registra desde hace varios años un constante aumento del cultivo y de la producción de opio que ha pasado de representar el 5% del total mundial en 2007 al 12% de 2010. Según la ONU, considerando que la causa de la disminución de opio ha sido accidental, no hay que esperar que la tendencia siga y la producción de opio afgano volverá a aumentar.

El auge de las anfetaminas y el consumo estable de cannabis

Uno de los datos más preocupantes del informe es el aumento progresivo del tráfico y del consumo de estimulantes de tipo anfetamínico (ETA) y de opioides y nuevas drogas sintéticas, de venta con receta. Una tendencia que afecta sobre todo a la región de Asia sudoriental donde se acompaña al resurgimiento del cultivo de amapola y al tráfico de heroína. El incremento de la difusión de las drogas sintéticas que imitan a las sustancias ilegales, según la ONU, "neutraliza los progresos observados en los mercados tradicionales de la droga".

Entre las sustancias no reglamentadas que se venden como drogas legales se encuentra la metanfetamina, muy adictiva, cuyo consumo -subraya la agencia de Naciones Unidas- ha tenido un importante repunte en Asia sudoriental y en América del Norte. En el informe de 2010, la ONU advertía que, "debido a la descentralización de su producción, es difícil seguir la evolución de cualquiera de estos mercados a nivel mundial".

Mientras las sustancias ETA aumentan sus cuotas en el mercado mundial de las drogas, el cannabis se confirma un año más como la sustancia ilícita más producida y consumida: en 2009, entre el 2,8% y el 4,5% de la población mundial entre los 15 y los 64 años la había consumido al menos una vez en el año anterior.

Se contrae el mercado de la cocaína

En línea con la tendencia de los últimos años, la superficie total de cultivo de coca se redujo a 140.000 hectáreas en 2010 (en 2009 fue de 158.800). El dato representa un 18% menos con respecto a 2007 y supone una reducción de la producción de cocaína de un sexto, según la agencia, que se refiere en este punto a la "producción potencial", teniendo en cuenta la incertidumbre en cuanto al rendimiento último de la coca. La producción de cocaína en 2008, según los cálculos de la ONU, fue de 865 toneladas.

El descenso del cultivo se debe -indica la agencia- a la considerable disminución de la producción de cocaína en Colombia, no contrarrestada por los pequeños aumentos registrados en Perú y Bolivia. También se redujo el mercado de la cocaína en el principal país consumidor, Estados Unidos (cuyo consumo en 2009 se estimaba en 157 toneladas, equivalente al 36% del consumo mundial), mientras que en Europa, segundo mercado mundial de este tipo de droga con 123 toneladas, el consumo se ha duplicado en los últimos 10 años.