Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Los recortes en la enseñanza

La Comunidad cuestiona la legitimidad de las protestas de profesores

Figar dice que los asistentes a las asambleas de docentes "son los mismos que en agosto agredían a peregrinos".- Granados acusa a los sindicatos de invitar a "los antisistema y radicales" a las reuniones

Los populares madrileños se han lanzado en bloque a criminalizar las protestas de los profesores por los recortes en la enseñanza pública. La consejera de Educación de la Comunidad de Madrid, Lucía Figar, ha asegurado que los asistentes a las asambleas de docentes "son los mismos que en agosto insultaban y agredían a peregrinos". También el secretario general del PP de Madrid, Francisco Granados, ha acusado esta mañana a los sindicatos de invitar a "los antisistema, radicales de izquierda que han estado rompiendo el Estado de Derecho en Madrid, a que decidan sobre la educación" de los madrileños. Tanto Figar como Granados mantienen así la línea marcada por la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, de desautorizar las protestas. Aguirre afirmó ayer que los miles de manifestantes que salieron a la calle en señal de protesta no eran profesores sino "liberados sindicales".

"Esto está radicalizando y politizando un conflicto que ya tenía que haber terminado. Ya no tiene nada que ver con intereses de los profesores ni con la calidad de la enseñanza", ha advertido Figar esta mañana tras asegurar que "nadie entiende muy bien qué hacen los indignados del 15-M presentes en las asambleas (de profesores) decidiendo si los docentes hacen huelga, no hacen huelga o qué día la hacen".

Figar ha hecho estas declaraciones después de que el sindicato ANPE haya lamentado la deriva que tomó la asamblea celebrada ayer en la sede madrileña de UGT. Su presidente, Francisco Melcón, ha manifestado que los sindicatos salieron en la noche de ayer con "muy mal cuerpo" de la asamblea de docentes que se celebró durante más de cinco horas en la sede de UGT en la capital como consecuencia de la deriva "radical y desaforada" que tomó la reunión.

"Es un hecho insólito en las relaciones laborales y sindicales que en las asambleas se invitara a los antisistema", ha dicho, por su parte, Granados en declaraciones a Europa Press, al tiempo que ha pedido a los sindicatos CC OO y UGT que "dejen de hacer política de la educación porque con eso no se juega". "Que decida sobre educación esta gente es un asunto sumamente grave. Esto pone de manifiesto que a CC OO y UGT no les interesa para nada la calidad de la educación sino hostigar al Gobierno de Esperanza Aguirre. Así les va", ha añadido.

La misma tesis ha defendido el portavoz del grupo parlamentario popular en la Asamblea de Madrid, Iñigo Henríquez de Luna, que ha censurado también el "sesgo político" de una huelga "en la que se ha dado entrada a representantes del 15-M que ni siquiera son profesores".

Henríquez de Luna ha argumentado esta mañana que el Gobierno regional no ha aplicado recortes en educación sino que se ha limitado a aplicar la ley. "Parece mentira que el ministro critique que la consejería quiera mejorar la eficiencia y garantizar el sostenimiento del sistema de enseñanza madrileño sin poner en peligro su indudable calidad". El portavoz del PP ha respondido así al ministro de Educación, Ángel Gabilondo, que afirmó entender las inquietudes del profesorado y que dijo que hay otros lugares para recortar que no sean la educación y la sanidad.

El secretario de FETE-UGT, Eduardo Sabina, ha alegado que las asambleas son abiertas y hay representantes de los docentes que también integran el Movimiento 15-M. "Hay representantes del profesorado que están en el 15-M. Nosotros no excluimos a nadie, además, muchos de ellos incluso son afiliados nuestros", ha explicado Sabina. El portavoz del sindicato ha recordado que el de los indignados es un "movimiento ciudadano de gente enfadada con la situación actual".

Desde CC OO, el responsable de Educación, Paco García, ha considerado un "despropósito" la estrategia de insultar al profesorado emprendida por el Gobierno de Esperanza Aguirre. García ha exigido a la consejera de Educación que retire sus palabras sobre los indignados en las asambleas de profesores y ha destacado que los nervios del Gobierno regional "son en sí mismo un indicador de lo bien que van nuestras movilizaciones".