Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Los recortes en el Estado de bienestar

Cataluña planea quitar media paga extra a 40.000 médicos y enfermeros

El Gobierno catalán reclama que renuncien a 1.100 euros para evitar despidos

Los recortes de la Generalitat en sanidad se extenderán ahora al bolsillo de 10.000 médicos, 18.000 enfermeros, 2.400 residentes y otros 10.000 trabajadores de la sanidad catalana. Los cerca de 40.000 empleados de la red pública de salud deberán renunciar a la mitad de la paga extraordinaria de Navidad: una horquilla de entre unos 420 y 1.120 euros, en función de las distintas categorías profesionales. La medida se acompañará de otros ajustes como el retraso en el pago de las horas extra y los turnos de guardia, que como el resto de complementos de la nómina se pagarán a 60 días a partir de octubre. Esas son las principales medidas del plan que la Generalitat presentó ayer a los sindicatos para ahorrar unos 45 millones de euros.

El recorte de la paga extra se inspira en la medida aplicada por el Gobierno de Portugal y se aplica en un contexto de falta de liquidez del Gobierno de Artur Mas (CiU), que también retrasó el pago de la factura farmacéutica de 35 a 65 días.

Los sindicatos rechazaron de plano nuevos ajustes pero admitieron que el departamento de Salud puede imponer los recortes sin necesidad de acuerdo. En ese caso, las centrales sindicales meditan convocar huelgas o recurrir a la vía judicial para impugnar la medida. Si no se aplica el recorte, amenazó la Generalitat, se despedirá a los empleados interinos y eventuales además de reducir el 25% de la jornada laboral de los interinos que conserven su empleo. "Aplicar más recortes es inaceptable", avisó el representante de UGT, Juan Cobacho.

La Generalitat no puede modificar nóminas a su antojo pero en la práctica ya aplica recortes salariales desde antes de verano a través de la suspensión de turnos de guardia, horas extra y otros complementos que pueden suponer hasta el 20% del sueldo del personal sanitario. "Es inasumible", protestó el presidente del Colegio de Médicos de Barcelona y asesor de Artur Mas, Miquel Vilardell. El nuevo recorte calcula una cifra con los complementos de destino de cada categoría para reducir el 50% de los complementos denominados específicos durante los tres próximos meses. Se trata de una compensación aplicada por el anterior Gobierno tripartito para igualar el sueldo del personal con el del resto de comunidades y que para un médico alcanza los 850 euros mensuales. Legalmente, la Generalitat solo puede reducir la parte variable de la nómina: la paga extra de Navidad que el personal recibe antes del 25 de diciembre y supone un ahorro de 25 millones.

Los otros 20 millones que recortar antes de fin de año se obtendrán aplazando el pago de complementos hasta enero. La demora traslada el problema al 2012 pero permite cerrar el año cumpliendo con los presupuestos. Esta política afecta a todos los centros: el hospital Josep Trueta de Girona debe recortar seis millones de euros en solo tres meses, por lo que prevé reducir complementos salariales y suprimir guardias, informa Antía Castedo.

Esta presión añade crispación a los hospitales. "Nos sentimos deprimidos, impotentes... Es difícil centrarte en los pacientes sin saber si llegamos a fin de mes", ilustró un médico del hospital de Bellvitge que pidió el anonimato.

Los médicos perciben 1.110 euros al mes de nómina que alcanzan hasta los 2.542 euros mediante otros complementos. Pero el sueldo de otras categorías es menor: los celadores, por ejemplo, reciben 550 euros que suman 1.200 euros con los suplementos. La supresión de horas extra, guardias y este nuevo recorte deja a miles de profesionales al borde de la precariedad. "Algunos ya están cobrando menos de 800 euros al mes", precisó un delegado de CC OO. La tensión en los centros sanitarios amaga además con enfrentar el colectivo médico con el resto de profesionales, convencidos de que ellos soportan más peso en los ajustes. "Para no molestar a los médicos se están cargando de recortes los sueldos de los empleados más precarios", protestó UGT.

El tijeretazo del gobierno de Artur Mas (CiU) afecta ya a todos los recursos de la sanidad catalana: los hospitales mantienen cerradas el 25% de las camas y operatorios, unos 40 ambulatorios están cerrados desde verano mientras otra cincuentena ha recortado el servicio de atención nocturna, se ha reducido alrededor del 10% del servicio de transporte sanitario y se ha prescindido de los empleados eventuales que acababan contrato. Los hospitales, que ya soportan la carga de absorber los pacientes que antes acudían a los ambulatorios, cerrarán quirófanos y consultas durante el puente de la Constitución. "El sistema está al mínimo", lamentó el Sindicato de Médicos.

El plan del PP

- Ana Pastor, coordinadora de asuntos sociales del PP, defendió ayer en Barcelona "una revolución" en los recursos humanos del sector sanitario. Propuso un sistema retributivo que prime "al que hace mucho y bien, frente al que hace poco y mal".

- La ex ministra de Sanidad se mostró en contra de recortes en las prestaciones y del copago por los usuarios. Añadió que su partido derogará la ley del aborto del año pasado por "injusta e innecesaria".

Más información