Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El cierre del túnel y el desalojo de La Restinga rompen el consenso institucional en El Hierro

El presidente del Cabildo Insular asegura que él no habría tomado esas medidas

En la isla canaria de El Hierro se han podido producir tres tipos de erupciones, en función del la profundidad a la que haya salido el magma.
En la isla canaria de El Hierro se han podido producir tres tipos de erupciones, en función del la profundidad a la que haya salido el magma. HEBER LONGÁS | EL PAÍS

La armonía con la que las instituciones autonómicas e insulares estaban afrontando hasta hoy la crisis por la erupción volcánica en El Hierro se ha resquebrajado. En una rueda de prensa conjunta, los representantes del Cabildo (órgano de Gobierno de la isla) y de los tres municipios herreños han exigido al Ejecutivo regional que reabra el túnel de Los Roquillos, principal vía de comunicación de la isla, cerrado por precaución el pasado 27 de septiembre, y permita volver a sus casas a 15 vecinos que viven cerca del pasaje. Era algo previsto pero la sorpresa ha llegado cuando Alpidio Armas, presidente del Cabildo, ha reconocido, a título personal, que nunca estuvo de acuerdo con esa medida y que tampoco le pareció adecuado desalojar a los 600 vecinos de La Restinga el pasado martes.

Las distintas administraciones mostraban hasta hace unas horas un consenso total. Ayer mismo, el presidente autonómico, Paulino Rivero, de Coalición Canaria, visitó la isla y participó en los actos de la Fiesta Nacional junto a Armas, elegido en las listas del PSOE y máxima autoridad de El Hierro tras una moción de censura apoyada por el PP que el 10 de septiembre desbancó a los nacionalistas. Muchas de las ruedas de prensa de las autoridades habían sido conjuntas y todas las decisiones, aparentemente unánimes.

El Cabildo tiene transferidas casi todas las competencias pero con el semáforo de alerta volcánica en amarillo en toda la isla salvo en La Restinga, donde está rojo, el control pasa al Gobierno de Canarias. Armas ha asegurado que si la alerta estuviera en nivel verde, y recuperara por tanto todas sus atribuciones, los vecinos de La Restinga volverían ya a sus casas y el túnel, con un dispositivo de seguridad reforzado, no seguiría cerrado "ni 10 minutos".

El presidente del Cabildo ha recordado que él tiene la misma información de los científicos del Pevolca (el plan de emergencia por la erupción) que el Gobierno de Canarias. "Los expertos dan parámetros y nosotros tomamos decisiones y en estos momentos conjugando el riesgo que se corre y el perjuicio que sufrimos, las medidas me parecen exageradas", ha asegurado. Según Armas, a algunos de los científicos que colaboran con las autoridades también les pareció desmedida la decisión de la evacuación de La Restinga. ¿Por qué no lo dijo entonces? Porque entendía que era mejor dar ante la población una imagen de consenso. Pero ahora su paciencia parece haberse acabado.

El cierre del túnel, una de las infraestructuras clave de la isla, está causando un perjuicio económico notable a la isla, según recordó, David Cabrera, alcalde de La Frontera, el municipio más potente económicamente de la isla y el que más sufre la clausura. De su pueblo a la capital, Valverde, en cuyo municipio se hallan además el aeropuerto y el puerto de La Estaca, se tardaba con el pasaje abierto unos 10 minutos. Ahora llegar cuesta unos tres cuartos de hora por una sinuosa carretera de montaña. El Ayuntamiento aprobó el pasado 5 de septiembre, a petición de los empresarios, la declaración de estado de emergencia social y económico y reclamó ayuda a todas las administraciones. Según Cabrera, la facturación de algunos sectores como el hostelero ha caído el 70% estos días. Los transportistas y los comerciantes también están desesperados.

Pero ¿ha variado algo la situación para revertir las medidas? María del Carmen Morales, consejera de Seguridad del Cabildo, ha esgrimido un argumento que se escucha estos días en todos los rincones de la isla: que el túnel es tan peligroso hoy como hace un año y que más riesgo hay cuando se producen lluvias torrenciales. La infraestructura se construyó en 1998 y entonces no se exigía un estudio de resistencia sísmica que ahora sí sería obligatorio pero la consejera se ha agarrado a informes del Instituto Geológico Minero y de sus propios técnicos. "Siempre ha habido pequeños desprendimientos. Pero hemos revisado el túnel metro a metro y no han encontrado nada inusual, incluso después del seísmo de magnitud 4,3 del sábado por la noche, el más fuerte sufrido en la isla".

El Gobierno de Canarias mantiene las medidas adoptadas y se espera que difunda esta tarde un comunicado de respuesta a las autoridades insulares y municipales. El Cabildo, por su parte, ha convocado un pleno urgente hoy a las 20.00 hora local. La situación en la isla sigue siendo la misma de ayer: La Restinga desalojada, el túnel cerrado y dos grandes manchas marrones burbujeantes a pocos kilómetros de la costa. Pero las autoridades ya no hablan con una sola voz.