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300 linces corren ya en libertad en la comunidad andaluza

El plan de cría ‘in situ’ logra consolidar en la región a este felino en peligro

El crecimiento experimentado este año ronda el 10%

Ejemplar de lince ibérico.

La Consejería de Medio Ambiente andaluza presentó este martes el censo provisional del lince ibérico en Andalucía, elaborado con los datos recabados por el sistema de fototrampeo, observaciones directas y marcaje de ejemplares. Según este censo, en este momento hay 298 ejemplares repartidos por los núcleos de Doñana, Montoro-Andújar, Guadalmellato y Guarrizas. En el censo definitivo del año anterior se habían contabilizado 275 ejemplares, con lo que el crecimiento experimentado este año ronda el 10%. “Son buenas noticias”, resumió ayer el consejero de Medio Ambiente, José Juan Díaz Trillo, quien recordó que, desde 2002, se ha conseguido prácticamente triplicar los linces que hay en libertad. A principios de siglos, se tenían contabilizados alrededor de un centenar de ejemplares.

Por su parte, Miguel Ángel Simón, responsable del programa de cría in situ de este felino, señaló que el lince, que se encuentra catalogado como en peligro crítico de extinción, cumpliría ya con los criterios fijados por la Mundial para la Conservación de la Naturaleza (UCIN) para rebajar un escalón su categoría de amenaza. Sin embargo, Simón abogó por no solicitarlo aún, porque todavía la fragilidad de la especie es alta. “Podríamos solicitarlo, pero los riesgos no lo aconsejan”, señaló el responsable del programa.

En este momento, se acaba de comenzar a trabajar en el nuevo programa Life, financiado por la Unión Europea. Y uno de los objetivos que se fija este último plan, según indicó Díaz Trillo, es aumentar un 66% la población en cinco años y “sacar a esta especie del peligro extremo”.

Una de las zonas en las que en el último año más se ha incrementado el número de linces es la de Guadalmellato, donde se está poniendo en práctica un plan de reintroducción. En esta zona tres de las hembras han parido este año y siete cachorros han logrado salir adelante.

Simón explicó ayer que las zonas históricas en las que resiste en lince tienen ya menos capacidad de crecimiento demográfico. Por eso, gran parte de los esfuerzos se centran ahora en las reintroducciones y en conectar las distintas poblaciones existentes. La superficie que ocupa el felino en Andalucía ha pasado en un año de los 709 kilómetros cuadrados a los 861.