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REPORTAJE

"ETA tiene que pedir perdón por haber insultado a la sociedad"

2001: Josu Elespe, hijo de Froilán Elespe, concejal | Consulta el resto del especial: Las víctimas ante el final de ETA | ¿A cuántas personas mató en realidad la banda?

Se pasa muy mal. Nadie te quita tres o cuatro años muy malos. Y cuando digo malos digo 350 días sobre 365. Cada uno lo lleva como puede, pero yo he necesitado enfrentarme a la realidad. Dos semanas después de que mataran a mi padre, fui con mi madre al bar donde había ocurrido. Es algo que teníamos que hacer. También fui al sitio en el que estaba cuando me dijeron que había habido un atentado en mi pueblo y que había sido contra mi padre. Fue muy difícil, pero tenía que hacerlo. No podía permitirme vivir condicionado por los recuerdos. Opté por meterme en el pozo y salir". El padre de Josu, Froilán Elespe, fue el primer concejal socialista asesinado por ETA. Ocurrió el 20 de marzo de 2001, en un bar de Lasarte.

Ahora le preocupa cómo se va a gestionar el final del terrorismo. "ETA tendrá que finiquitar la violencia, reconocer el daño causado a las víctimas y pedir disculpas a la sociedad entera por haberla insultado durante décadas. No sé si van a estar dispuestos a pedir perdón, pero eso ya será un problema de ellos. Ellos y su mundo tendrán que regenerarse, porque el odio no se quita de la noche a la mañana, y probablemente seguirán deseando lo peor al otro aunque matarlo no sea eficaz".

Asegura que sintieron mucho apoyo en Lasarte tras el atentado, pero al año se fueron a vivir a San Sebastián. "Sabíamos que teníamos que salir de ahí para empezar de nuevo. Buscar una ciudad con más anonimato. Creo que fue un acierto. Mi hermano se fue a Madrid. Necesitaba oxigenarse. Le agobiaba estar aquí. Quedarse fue dificilísimo. El ambiente que se respira fuera no te ayuda. Hay pintadas, pancartas... Antes estabas acostumbrado, lo veías como algo normal. Entonces me di cuenta del grado de degeneración de esta sociedad. Aquí hay tres sociedades: la que empatiza con las víctimas y hace lo que puede; una enferma y envenenada: ETA y su entorno; y otra anestesiada que vive muy bien mientras unos matan y otros mueren. Durante mucho tiempo se ha premiado al malo y castigado al bueno".

Le inquieta el relato que se haga de lo ocurrido. "Tiene que elaborarse con sentido común. Aquí ha habido un grupo terrorista asesinando, amenazando a miles de personas, que ha instalado el miedo y podrido a una sociedad. Esto es así. Y punto".