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Sanidad cuestiona la dispensación de la píldora poscoital sin receta

La ministra aboga por un pacto de Estado sanitario

El Ejecutivo descarta la aprobación de la ley de muerte digna

La dispensación de la píldora poscoital sin receta está en duda. La ministra de Sanidad, Ana Mato, anunció ayer en el Congreso que ha pedido informes sobre este fármaco. El objetivo es que vuelva a dispensarse con receta, que era como estaba cuando su uso se aprobó en 2001. Esa es la postura que defendió el PP durante la campaña electoral. En 2009 Sanidad lo cambió como parte de las medidas para reducir el número de abortos dentro de la nueva Ley de salud sexual y reproductiva. Los informes se han pedido a la Organización Médica Colegial, a la Sociedad española de Ginecología y Obstetricia, y a la Agencia de Evaluación del Medicamento. Esta no tiene constancia de efectos adversos, pero Mato quiere certificar que no los hay en las mujeres y, sobre todo, en las jóvenes.

 

La píldora poscoital siempre ha estado en el punto de mira de las organizaciones más conservadoras que la tachan —sin base científica alguna— de abortiva.

En su intervención inicial ante la Comisión de Sanidad, Mato evitó mencionar el copago u otras medidas para ayudar a paliar la crisis financiera del sistema. Pero, preguntada por Gaspar Llamazares (IU) y Pilar Grande (PSOE), sorprendió al dejar la puerta abierta. “Copago, tasas o repago, la decisión la tomará el Consejo Interterritorial”, dijo.

Esta postura contrasta con las tajantes afirmaciones de su partido durante la pasada campaña electoral en contra de este tipo de medidas, que solo CiU —con el apoyo del PP— ha aprobado en Cataluña (un euro por receta), aunque todavía no lo ha implantado.

A falta de propuestas concretas, Mato fio la solución a la crisis financiera del sistema sanitario, con una deuda de 15.000 millones, en conseguir un pacto de Estado —parecido al de Toledo para pensiones— para el que empezaría negociando con las comunidades antes de llevarlo al Parlamento. Su fruto más visible sería la cartera común de servicios (algo que ya existe pero no como ley). Eso sí, dijo que no incluiría recortes. La portavoz del PSOE, Pilar Grande, le recordó que una iniciativa similar había fracasado en octubre de 2010 por culpa del PP (y de CiU, que se descolgó a última hora porque las conclusiones del trabajo prohibían expresamente el copago). Esta vez, eso sí, Mato lo tiene más fácil por la mayoría de Gobiernos de su partido en las comunidades.

También descartó la ministra que se vaya a tramitar la ley de muerte digna que el anterior Gobierno envió al Congreso (dijo que tenía “intencionalidad ideológica”). A cambio, ofreció más tratamientos contra el dolor.

Sobre el aborto, anunció que habría promoción de los anticonceptivos y programas de apoyo a las jóvenes para que sepan “que hay otras opciones [antes que abortar]”.