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España atraviesa su invierno más seco desde que se registran datos de lluvia

El actual año hidrológico, que empezó en octubre, acumula un déficit de agua en torno al 40%

El embalse de Cecebre, en la provincia de A Coruña, presenta niveles muy por debajo de los habituales.
El embalse de Cecebre, en la provincia de A Coruña, presenta niveles muy por debajo de los habituales. EFE

Atravesamos el trimestre invernal más seco desde que se registran datos de lluvias en España, en los años 40 del siglo pasado. Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), desde diciembre han caído menos de 60 litros por metro cuadrado, lo que supera el récord del invierno 1980-81, cuando se anotaron 86 litros. La situación es alarmante porque 2010 no fue especialmente lluvioso (solo dejó un superávit del 4%) y además el balance del actual año hidrológico (que empezó el 1 de octubre) acumula un déficit en torno al 40%.

El culpable es el anticiclón anclado al oeste de la Península desde el principio del invierno, que está cerrando el paso a las borrascas del Atlántico y propiciando la entrada de vientos del nordeste. “Unos vientos fríos y secos que han contribuido a elevar los índices de contaminación en el país”, advierte Ángel Rivera, portavoz de la Aemet.

La sequía afecta a toda España, aunque hay puntos críticos como Canarias, donde la falta de agua amenaza ya a la agricultura local. Además, Barcelona ha registrado este invierno 44 días seguidos sin llover, desde el 3 de diciembre hasta el 15 de enero, lo que supone la tercera serie seca más larga en la ciudad, lo mismo que Málaga entre el 3 de diciembre y el 15 de enero. En Madrid no cayó ni una gota de agua del 17 de diciembre al 1 de febrero, y a fecha de hoy León suma 26 días sin precipitaciones desde el 27 de enero.

La escasez de lluvias
es especialmente
acusada en Canarias

La situación empieza a preocupar porque el nivel de los embalses, aunque se mantiene relativamente alto gracias al agua acumulada desde el invierno de 2009, está bajando progresivamente. En su último informe hidrológico, el Observatorio Nacional de la Sequía (ONS) señala que la reserva hidráulica peninsular estaba al 62,4% de su capacidad el 21 de febrero, por debajo del valor registrado en la misma fecha del año anterior (77,4%). Una de las zonas más delicadas es la cabecera del Tajo, que se encuentra en prealerta al alcanzar solo un 40,86% de su capacidad.

Ángel Rivera descarta que la escasez de precipitaciones se deba a una anomalía en el clima. “La sequía está siendo un poco exagerada esta temporada, pero entra dentro de lo posible en el régimen típicamente irregular español”, explica. “No obstante, sí pueden achacarse al calentamiento global algunos cambios que hemos observado en los últimos años en la forma de llover, más variable y más violenta en algunos casos”, añade.

Las reservas de agua
de los embalses se están
reduciendo progresivamente

La previsión para los próximos días no es muy optimista. "Habrá que esperar un poco más para saber si el frente que se espera el próximo lunes entra en España por su parte delantera y trae lluvias. Si llega por la zona trasera, solo dejará algunas nieves y frío", augura Rivera.

Con esta situación, la mirada está puesta en la primavera. Los distintos modelos de predicción pluviométrica, aún poco fiables según la AEMET, señalan que será una estación normal en cuanto a lluvias, lo que no ayudaría a remontar el déficit de sequía acumulado. "Necesitaríamos una anomalía para recuperarnos", concluye el portavoz.