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Un dinosaurio con llamativas plumas negras

El Microraptor, hace 120 millones de años, desplegaría su plumaje como reclamo

Fósil del dinosaurio  Microraptor conservado en museo de Historia Natural de Pekín.rn
Fósil del dinosaurio Microraptor conservado en museo de Historia Natural de Pekín.

El Microraptor, un dinosaurio de hace unos 120 millones de años, del tamaño de una paloma pero con cuatro alas, tenía plumas de color negro brillante, iridiscentes. Los científicos lo saben porque han analizado, en las plumas fosilizadas, las marcas de los microscópicos orgánulos de melanina, responsables de la pigmentación, y han comprobado su similitud con los de algunas aves, como los cuervos actuales. Ese negro azulado iridiscente y la disposición de las plumas en el extremo de su larga cola eran, probablemente, atributos ornamentales, relacionados con el sistema de señales visuales de la especie, incluido el cortejo, más que una especial adaptación al vuelo. El primer Microrapror fue descubierto en el noreste de China en 2003.

Ilustración del dinosaurio Microraptor, con plumas negras brillantes.
Ilustración del dinosaurio Microraptor, con plumas negras brillantes.

Las plumas de las aves modernas pueden tener varias funciones, desde la termoregulación hasta el vuelo, incluido el despliegue de señales muy llamativas –el pavo real es uno de los casos más notables- esenciales en las relaciones sociales y especialmente el cortejo sexual. “Como cualquier conocedor de los pájaros puede explicar, la coloración de las plumas y las formas pueden estar también relacionadas con repertorios complejos de comportamiento incluso resultando contraproducentes de cara a la aerodinámica”, Julia Clarke (paleontóloga de la Universidad de Texas en Austin y miembro del equipo de investigadores que ha trabajado en la coloración del Microraptor. Quanguo Li (Museo de Historia Natural de Pekín) y sus colegas chinos y estadunidenses dan a conocer los resultados de su trabajo en el último número de la revista Science.

“El rasgo iridiscente es corriente en muchas aves actuales”, señala Matthew D. Shawkey, otro de los investigadores del equipo. “El hecho de que el Microraptor fuera en gran medida iridiscente sugiere que las plumas eran un elemento importante de llamar la atención relativamente pronto en la evolución”, añade este especialista en un comunicado de la National Science Foundation estadounidense.

Hace no muchos años los paleontólogos hablaban del color de los dinosaurios casi como un sueño irrealizable, ya que el color no fosiliza, no cabía contar con lograr información del pasado remoto en este sentido. Así, por ejemplo, los asesores científicos de la célebre película Jurasic Park proporcionaron mucha información acerca de los bichos protagonistas, pero acerca de su color sólo pudieron especular. Sin embargo, ya se conoce el color, o de algún dinosaurio. El truco inesperado llega con los melanosomas, unos orgánulos con pigmento que se ha logrado apreciar en varios casos en el registro fósil. El primer dinosaurio del que se pudo estudiar la coloración fue el Anchiornis, en cuyo plumaje se identificaron franjas blancas y negras, así como la coloración grisácea del cuerpo y zonas de tonos rojizos.

Lo que los científicos hacen es comparar los patrones y la densidad de los microscópicos melanosomas (un centenar de ellos ocupan el grosor de un cabello humano) de dinosaurio con los de aves actuales. Normalmente son redondos o cilíndricos y su estructura es constante para cada color determinado. En el caso del factor iridiscente, estos orgánulos están apilados y son muy delgados. El Microraptor es el animal más antiguo hasta ahora del que se ha podido deducir su color.

En la película 'Jurasic Park' los científico solo pudieron especular acerca del color de los animales

Negro como un cuervo y con una anatomía similar al de las aves modernas, los expertos consideran que el Microraptor era un dinosaurio no aviano y lo sitúan en el grupo de los dromaeosauros , al que pertenece el velociraptor. “Esto no significa que no pudiera volar (además, de las aves, hay otros animales que vuelan), pero seguramente no tendría capacidad de un vuelo activo y más bien sería un planeador, explica el paleontólogo español José Luis Sanz, de la Universidad Autónoma de Madrid. “Uno de los aspectos más sorprendentes de Microraptor es que tenía dos pares de alas, las delanteras (las, digamos, normales) y otras asociadas a la extremidad posterior. Se han propuesto un par de modelos alternativos para explicar cómo volar con cuatro alas, pero ninguno parece muy aceptable”, considera Sanz, gran experto en este tipo de dinosaurios. “A la espera de que algún investigador proponga una hipótesis alternativa más convincente, personalmente creo que todas esas superficies con plumas, las cuatro alas y la cola, tendrían determinados efectos aerodinámicos. Lo cual no significa que, además, pudieran tener funciones de comunicación, de exhibición”.

“Ha habido mucha especulación acerca de la orientación de las plumas de Microraptor y acerca de si eran aerodinámicas para el vuelo o si, por el contrario, están relacionadas con la exhibición sexual”, señala Mark Norell, del Museo Americano de Historia Natural y otro de los científicos de la investigación del color de este dinosaurio. “Al tiempo que hemos determinado de qué color era este animal”, añade, “más importante aún es que hemos determinado que el Microraptor, como muchas aves modernas, casi seguro que desplegaban su plumaje para emitir señales visuales sociales”.

“Con numerosos fósiles descubiertos de aves y de plantas con flores, sabíamos que el Cretácico era un mundo colorido, pero ahora intensificados esa visión con el Microraptos como el primer dinosaurio iridiscente”, comenta Ke-Qin Gao, investigador de la Universidad de Pekín. Hace solo unos años habría sido inconcebible para nosotros imaginar siquiera un estudio como este”.

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