Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El fundador de Amazon quiere recuperar los motores del cohete del Apollo 11

Jeff Bezos afirma que ha localizado las máquinas que propulsaron a los primeros hombres a la Luna

Despegue del 'Saturno V' en 1969. Ampliar foto
Despegue del 'Saturno V' en 1969.

El fundador y consejero delegado de Amazon, Jeff Bezos, anunció el miércoles que tiene previsto recuperar uno de los motores del cohete Saturno V, en el que los integrantes de la Misión Apollo 11, Neil Armstrong, Edwin Aldrin y Michael Collins, viajaron hasta la Luna. Un equipo financiado por Bezos localizó, empleando técnicas avanzadas de exploración por sónar, los motores del Apollo 11 a 4.300 metros de profundidad en el océano Atlántico.

“Ignoramos en qué condiciones se encuentran. Impactaron sobre el océano a gran velocidad y han estado sumergidos en agua salada durante más de 40 años”, dijo Bezos en un comunicado publicado en internet. No es lo único que se desconoce de este complejo rescate. El multimillonario empresario no ha ofrecido detalles sobre cuándo fueron localizados los motores, sobre lo que costará hacerlos emerger –sí se sabe que se hará con fondos privados-, y, sobre todo, cómo sabe que pertenecen a la Misión Apollo 11.

En la página web especializada en información espacial CollectSpace.com, que se ha hecho eco de la noticia, se indica que en la preparación de la expedición a la Luna se emplearon 65 motores con cuyos números de serie se podrían cotejar los que sacara Bezos y, así, verificar su autenticidad.

Ignoramos en qué condiciones se encuentran. Impactaron sobre el océano a gran velocidad y han estado sumergidos en agua salada durante más de 40 años”

Jeff Bezos

Cada uno de los cinco motores que propulsaron al espacio al Saturno V pesa nueve toneladas y tiene una potencia de 32.000 caballos. Todos lanzaron al cohete más grande de la historia a 61 kilómetros de distancia en tres minutos. Después se precipitaron al océano.

Bezos, antes de convertirse en magnate de Internet, era un entusiasta del espacio. Es uno de los principales inversores de Estados Unidos en turismo espacial. En 2000 fundó la empresa Blue Origin para diseñar una nave suborbital capaz de llevar al menos tres personas al espacio y ha convertido parte de su rancho de Texas un espaciopuerto, para hacer aterrizar naves espaciales. La llegada del hombre a la Luna en 1969 impulsó a Bezos, que entonces tenía cinco años, a “soñar a lo grande”, tal y como ha reconocido en su comunicado. Ahora quiere sacar del océano los motores como parte de ese gran sueño.

El hecho de que los motores pertenezcan a la NASA no parece importar al dueño de Amazon que confía en que la Agencia los muestre en su museo de Seattle. Un portavoz de la NASA ha reconocido que están “entusiasmados” con la empresa de Bezos y que “siempre han estado interesados en los aparatos de los primeros días de la era de la exploración espacial”.

Pero los motores del Apollo 11 no suponen el primer hallazgo de este tipo. En 1999 se recuperó la cápsula espacial Mercury 7 que tripuló Gus Grissom.