Los ajustes llegan a la televisión

Las autonómicas cierran canales y renuncian a derechos deportivos para cuadrar presupuestos

Algunas comunidades autorizan que se endeuden

El presidente de la Forta, Pablo Carrasco, al fondo, en un foro sobre televisiones autonómicas en marzo.

Están en el ojo del huracán. Los políticos las exhiben como piezas a abatir en tiempos de crisis para salvaguardar la sanidad o la educación. Pero las televisiones autonómicas, acusadas a menudo de despilfarro, se aprietan el cinturón para sobrevivir a los duros ajustes que se avecinan. Algunas han comenzado a soltar lastre desprendiéndose de derechos deportivos o se preparan para cerrar canales. Otros externalizan la producción de contenidos y servicios o diseñan duros expedientes de regulación de empleo.

Los 13 entes públicos regionales gastarán este año unos 1.400 millones de euros (en 2009 su presupuesto de explotación ascendió a 1.664). Todos ahorrarán. Un objetivo más necesario que nunca para enjugar el desplome de los ingresos publicitarios. Las autonómicas son las que más duramente están sintiendo la debacle, con caídas cercanas al 30% en el último ejercicio.

La televisión canaria es una muestra del hachazo producido en los últimos años en la televisión pública. Para 2012 su presupuesto es de 33,2 millones de euros, menos de la mitad del que tenía en 2008 (66,9 millones). Las arcas autonómicas están tan vacías que Canal Sur ha sido autorizada por la Junta de Andalucía a endeudarse en 40 millones para cuadrar las cuentas (su presupuesto es de 219). En Telemadrid, que tiene una deuda de 242 millones, el contrato-programa (78,9 millones) y los ingresos publicitarios previstos (30 millones) no son suficientes para equilibrar los 131,8 millones del gasto de explotación actual.

Los 13 entes públicos regionales cuestan 1.400 millones de euros

Además de implantar líneas de austeridad, el director general de la televisión andaluza y presidente de turno de la Forta (el organismo que agrupa a 12 autonómicas), Pablo Carrasco, reclama un debate a fondo sobre la televisión pública. Asegura que en momentos como este hay servicios públicos, como la sanidad y la educación, que hay que preservar, pero la Administración también “tiene que prestar muchos otros servicios y uno de ellos es la televisión pública”. Carrasco cree que hay que centrar el debate en qué servicio público se quiere prestar y cuánto dinero cuesta. Y recuerda que en Andalucía, descontando los fondos que la Junta destina a sanidad y educación, la televisión representa menos del 1% del resto de su presupuesto. En EITB, el ente vasco, la subvención se recorta en 12 millones.

Los tiempos de bonanza han pasado. Ahora toca “la cuadratura del círculo”, como augura el portavoz de la Generalitat de Cataluña, Francesc Homs. Esto es, mantener la calidad y la audiencia con un presupuesto reducido. La corporación catalana ha empezado ya el plan de choque. TV-3 ha clausurado corresponsalías en el extranjero (Marruecos y Sudamérica) y ha decidido cancelar las emisiones por satélite que realizaba desde 1997 y que permiten sintonizar TV3 en Europa y América. Quienes quieran ver estas señales tendrán que hacerlo a través de Internet, una solución mucho más barata.

Carrasco: “Tenemos que intentar hacer lo mismo con menos dinero”

Con siete canales de televisión en el aire, la corporación catalana es la que tiene un mayor presupuesto de todas las autonómicas: 378,5 millones, un 15% menos que el año pasado, de los que 260 son aportados por el Gobierno de Artur Mas. La compañía calcula que recaudará del mercado publicitario 84,7 millones y que captará 33,8 de “otros ingresos” (venta de programas, por ejemplo). Pero se verá obligada a recortar costes por varias vías. Una portavoz de la corporación destaca la absorción de empresas para reducir la estructura del grupo y el adelgazamiento, por ley, del consejo de administración: de 12 miembros más el director general, se pasará a seis.

Los recortes se notarán en la pantalla. Algunas cadenas han renunciado al fútbol de Liga, a la fórmula 1 y al final de temporada se quedarán sin Champions. “Las subvenciones y los recursos publicitarios han bajado y tenemos que intentar hacer lo mismo con muchos menos dinero”, afirma el responsable de la televisión andaluza. ¿De dónde recortar? “Eliminando la grasa”, dice Carrasco. O lo es lo mismo: evitando los gastos en los que se incurre en tiempos de bonanza. Canal Sur ha disminuido en un 25% los gastos de producción de programas. “La audiencia se resiente, pero no queda otra”, recalca Carrasco.

Aragón cierra el canal en HD y Castilla-La Mancha su segunda emisora

Entre esa “grasa”, algunas cadenas sitúan a su plantilla. La radiotelevisión valenciana (RTVV) ha encargado al despacho Garrigues el diseño de un expediente de regulación de empleo. Por esta labor pagará al bufete, que ganó el concurso de licitación, 125.000 euros. Canal 9 tiene una plantilla de 1.800 trabajadores, “más que Antena 3, Telecinco y Cuatro juntos, y estamos hablando de canales nacionales”, dijo recientemente el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra. Y continuó con la argumentación habitual: “Esto no puede ser. No lo podemos pagar. No es que nos guste hacerlo [el ERE], es que no nos queda más remedio. O no podremos atender otros servicios como la sanidad o la educación”. Los trabajadores de RTVV todavía no conocen cómo actuará el liquidador y cuáles serán los criterios para los despidos.

Algunas de las televisiones más jóvenes, como las de Aragón, Baleares, Asturias o Murcia, han optado por externalizar la producción de contenidos (desde los informativos a los programas de entretenimiento), lo que les permite tener costes de plantilla ajustados. Otras, como las de Cataluña o Madrid, se han inclinado por la producción interna. Son también empresas más antiguas, y con plantillas más numerosas (1.800 personas en la televisión catalana y 1.150 en la madrileña).

La supresión de canales es, sin embargo, la medida más recurrente y fácil para ahorrar. Aragón Televisión anuncia la eliminación de su frecuencia en alta definición (HD). Fue una de las pioneras, pero este año da un paso atrás por culpa de los recortes. La desaparición del canal de HD será nefasta para la industria audiovisual de la región, ya que la televisión es uno de sus principales motores del sector.

Foro ha asfixiado a la corporación asturiana al retirar las asignaciones

También el ente castellano-manchego clausura su segundo canal, aunque esta comunidad tiene otros planes para su televisión: la privatización. Telemadrid, por el contrario, mantendrá viva La Otra. “Prácticamente toda la programación se hace con medios propios. Suprimirla sería un ahorro ínfimo”, apunta un portavoz.

Pero si hay una televisión en situación crítica esa es la de Asturias. La RTPA, el ente del Principado, ha sufrido el ataque político directo de Foro Asturias, el partido que lidera Francisco Álvarez Cascos. La decisión del Ejecutivo de Foro de cancelar las transferencias de 13 millones de euros que estaban asignadas en los presupuestos de 2011 han llevado a la RTPA a una situación de quiebra técnica. Aunque poco tiene que envidiar la valenciana Canal 9, que acumula una deuda cercana a los 1.400 millones de euros.

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