Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El PP acelera el hotel gigante junto a una playa virgen en Baleares

El Consell de Mallorca rectifica “un error material” en el plan territorial insular para darle vía libre

Parte del área natural de Es Trenc. El macrohotel está proyectado junto al arenal dunar de Sa Rápita y el puerto deportivo
Parte del área natural de Es Trenc. El macrohotel está proyectado junto al arenal dunar de Sa Rápita y el puerto deportivo

La mayoría absoluta del PP en el Consell de Mallorca bendijo ya hace unas semanas el macrohotel en la vecindad de la playa natural Sa Ràpita-Es Trenc. Este jueves ha aprobado, con la oposición frontal del PSOE y los nacionalistas del PSM, el primer paso para acelerar el proyecto “de interés autonómico” de la polémica construcción: en un año se pueden iniciar las obras del complejo Es Mirador des Trenc (1.150 plazas), con urbanización y campo de golf, se instalará en la zona Sa Ràpita, al borde de los límites de los arenales y dunas del Área Natural de Especial Interés (Anei) Es Trenc-Es Salobrar de Campos.

En la calle, ante la sede del Consell en Palma, protestaron cerca de 200 personas y en la sala de plenos tres decenas de ciudadanos jalearon el voto del PP. El nuevo desarrollo turístico, en un suelo no afectado directamente por la protección, porque está en los bordes del Anei, es celebrado por las fuerzas vivas de la derecha del municipio de Campos. En más de 35 años, el enclave no ha recibido impactos urbanísticos de este calibre.

El PSM dice que denunciará judicialmente al PP porque
considera ilegal la corrección

Es Trenc, paisaje costero de arenales y de bosque mediterráneo, mitificado por sus valores naturales casi intactos y explotado como cartel de Mallorca por la publicidad turística es, también, un símbolo para los movimientos ecologistas europeos. Es un ejemplo que contrasta con el desarrollismo y el urbanismo salvaje. El área natural, que abarca una franja litoral desde Sa Colònia hasta Sa Ràpita, tiene 1.500 hectáreas y cuenta con 3,5 kilómetros de arenales sin urbanizar.

La zona preservada, llamada genéricamente Es Trenc, sigue virgen gracias a las movilizaciones sociales de los años 1970-1990. Cuenta con protección autonómica (dos leyes, 1984 y 1991) y está afectada por directivas europeas de protección de aves y zonas húmedas.

El grupo del PP de Mallorca aseguró que ha adecuado el plan de Mallorca a los derechos legales del propietario y los criterios del Ayuntamiento. Rectificó lo que denominó “un error clarísimamente material, numérico” del Plan Territorial Insular de Mallorca. El número de hectáreas asignadas a la parcela no son dos (como fue publicado en el plan oficial), sino 21. La oposición aseguró que la corrección de los errores materiales solo se puede dar para "equivocaciones elementales, debe ser excepcional y se debe admitir con un criterio restrictivo". El PSM anunció que denunciará judicialmente a los consejeros del PP porque les atribuye un acto ilegal, contrario a derecho. "No tenemos ningún miedo", replicó el consejero Mauricio Rovira.

Los populares resaltan
su mayoría absoluta en Baleares y Mallorca

El PP reitera en su mensaje que el hotel estará a cinco kilómetros de la playa concreta de Es Trenc (son 1,9 kilómetros), que está en Sa Ràpita -la esquina del Anei- y que existe una "auténtica manipulación de la opinión pública" por parte de la oposición. La derecha resalta que goza de mayoría absoluta en Baleares y Mallorca y que gobierna en Campos, y que "no se puede tolerar que se cambie la voluntad de los mallorquines". “Campos se merece un desarrollo turístico de la máxima calidad", reseñó el consejero Rovira.

Los ecologistas del Grupo de Ortinología Balear (GOB) recordaron que el complejo se ubicará "a menos de dos kilómetros de Es Trenc -en un Área Natural de Especial Interés (Anei)-, y no a cinco kilómetros; pero lo que es peor, se construirá a 200 metros del arenal de Sa Ràpita". Los ecologistas acusan al PP de “prepotencia y superioridad insultante”, mientras que el alcalde de Campos, Sebastià Sagrera, Peixet, afirmó que “defendemos el proyecto porque traerá ingresos a las arcas del Ayuntamiento y por los lugares de trabajo que se crearán”. El Gobierno balear indica que se concretará una inversión de 120 millones de euros, que durante la obra se dará empleo a 1.000 trabajadores y que el complejo tendrá, finalmente, una plantilla de 300 personas.

 

Más información