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ESPACIO

La cápsula Dragón, junto a la Estación Espacial Internacional

La nave se ha acercado hasta 2,5 kilómetros de la base para probar las comunicaciones y el sistema de navegación

Ilustración de la cápsula espacial automática Dragon.

La cápsula automática Dragón, que fue lanzada al espacio el martes pasado, ha llegado casi a su objetivo: la Estación Espacial Internacional (ISS), en órbita terrestre a casi 400 kilómetros de altura. No ha atracado aún allí, pero se ha aproximado hasta 2,5 kilómetros durante una maniobra planeada para ensayar los sistemas de comunicación y de navegación antes de recibir el visto bueno para situarse -seguramente mañana- a unos metros del complejo en órbita desde donde será agarrada por los astronautas con un brazo robótico para engancharla en uno de los puntos de atraque. Será la primera nave espacial privada que llegue a la ISS.

En la maniobra de hoy de encuentro con la estación, la Dragon, de 3,7 metros de diámetro y 4,4, metros de alto, ha pasado alrededor de la ISS a distancias entre 7 y 10 kilómetros y se ha acercado hasta 2,5 kilómetros en una fase de la operación, que ha durado varias horas, con varios encendidos de motores.

La cápsula Dragón se aprecia como un punto en la distancia en esta fotografía tomada desde la Estación Espacial Internacional.

Según el plan de la misión, tras la captura mañana, y si todo va según lo previsto y la NASA lo autoriza, los astronautas abrirán la escotilla de la cápsula el sábado. A bordo van unos 500 kilos de carga, la mayor parte ropa y alimentos para los astronautas, así como una batería de repuesto, un ordenador y 15 experimentos diseñados por estudiantes. Como este vuelo es aún de prueba, no se ha metido en la Dragón nada esencial.

La Dragón, igual que el cohete Falcon-9 que la puso en órbita el martes pasado desde la base espacial de la Fuerza Aérea estadounidense de cabo Cañaveral (Florida), son desarrollos de la empresa SpaceX por encargo de la NASA en su programa, que ahora se inaugura, de transferir al sector privado las misiones de servicio de la ISS. De momento esta cápsula lleva solo carga, pero SpaceX está trabajando ya con la NASA en el desarrollo de una versión para transporte de astronautas, en la que los requisitos de seguridad, por tanto, son mucho más estrictos.

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