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Jugar para destruir el mundo o salvarlo

Un juego de Facebook pretende movilizar a la gente para actuar ante la cumbre Río +20, entre el 20 y 22 de este mes

El jugador debe coordinar políticas eligiendo opciones basadas en datos auténticos hasta ahora no disponibles

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Con el juego 'Game Change Rio' se pretende influir en la próxima cumbre medioambiental de Río de Janeiro.

Game Change Rio, disponible en inglés, árabe, chino, francés, portugués y español, da acceso a datos auténticos y que hasta el momento habían estado disponibles solo para los expertos y los políticos. El juego incluye todos los sectores relevantes de la economía mundial y los recursos naturales disponibles. Todos estos elementos están conectados, y los efectos de las políticas pueden verse en toda su complejidad. El modelo tiene más de 5.000 indicadores, y con 125 fichas de políticas desarrolladas, el juego ofrece más de 100 millones de posibles resultados. Es gratuito y en sus primeras semanas ya había recibido más de 3.000 visitas.

Encargado por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), ha sido desarrollado por la Fundaciòn Biovision, CodeSustainable y el Millennium Institute. Su principal objetivo es concienciar sobre los asuntos que hay que abordar para salvaguardar para el futuro la vida en el planeta, ante la celebración de la cuarta Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible, más conocida como Río+20, que se celebrará en Río de Janeiro entre el 20 y el 22 de este mes, 20 años después de la primera cumbre histórica de Río de Janeiro en 1992 y diez de la de Johannesburgo en 2002.

El juego consiste en combinar políticas para conseguir los objetivos de sostenibilidad

¿Cómo puede este juego movilizar a la gente, como promulgan sus creadores? “El juego ofrece a los jóvenes una herramienta para ver qué política desean y así enviar una señal a los políticos reunidos en Río, donde vamos a mostrarlo en directo. Además, existe la posibilidad de firmar una petición”, explican desde la fundación Biovisión.

Jugar es sencillo, afirman sus creadores: “Los jugadores deben combinar políticas de distintos sectores, como por ejemplo, energía, gobierno, bosques y pesca, agricultura y transporte. Su tarea consiste en seleccionar aquellas políticas que permiten cumplir con los tres objetivos que establece el juego: empleo y pobreza, medio ambiente y seguridad alimentaria. Esta es su misión”, indican.

Pongamos el ejemplo de agricultura: Para proporcionar alimentos seguros y nutritivos a todo el mundo, es necesario apoyar políticas en dicho sector, pero también en el de pesca, así como elegir los representantes gubernamentales más apropiados para llevar a cabo dichas acciones. Si se selecciona una política para promover la agricultura orgánica, esto ayudará a producir suficientes alimentos, a la vez que reducirá el impacto ambiental provocado por la agricultura industrial. Por otro lado, dado que en la agricultura orgánica se utiliza más mano de obra, también se contribuirá a la creación de empleo.

Los jugadores optan a diversos premios cada semana y el ganador, a un viaje a Río de Janeiro

Sin embargo, no todas las decisiones son sencillas, ya que no permiten alcanzar los tres objetivos al mismo tiempo. Si se introducen recortes en la pesca a través de la disminución de las cuotas de captura de los barcos, entonces se obtendrá un impacto positivo en el medio ambiente pero, al mismo tiempo, se producirá una pérdida de puestos de trabajo. Además, el hecho de que haya menos pescado hará que haya menos alimentos a disposición de la población. Así, para contrarrestar estas medidas, también será necesario poner en marcha políticas que permitan, al mismo tiempo, la creación de empleo y la producción de alimentos. El modelo calcula el resultado global de cada ronda.

“Una vez que más personas empiecen a entender los asuntos implicados, tendremos más oportunidades de cambiar el juego”, afirmó Hans Herren, ganador del Premio Mundial de la Alimentación en 1995, y uno de los creadores del juego, durante su presentación.

Muy poco ha sucedido desde que la primera cumbre de 1992 hizo saltar todas las alarmas con respecto al futuro del planeta. En Río +20 se concentra la esperanza de dirigir la apatía mundial y hacer que se produzca un cambio. “Desarrollamos Game Change Rio para llevar el mensaje a las personas, ya que probablemente no hubiéramos llegado a ellas a través de otros canales”, declaró Herren.

Al jugador con la máxima puntuación le espera un viaje a la cumbre de Río, y también se darán otros premios a los campeones de cada semana. Cada jugador gana puntos en función del grado de sostenibilidad de la política que selecciona.