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La Audiencia absuelve al alcalde y al promotor del ‘caso Navas del Marqués’

Considera que no hubo delito en la tramitación irregular de la polémica y fallida urbanización

Admite que todos los actos del alcalde iban "preordenados" a edificar en un pinar de Ávila

Tala en el pinar de Las Navas del Marqués (Ávila) en 2006.
Tala en el pinar de Las Navas del Marqués (Ávila) en 2006.

La Audiencia Provincial de Ávila ha absuelto al alcalde de Las Navas del Marqués, el popular Gerardo Pérez; al secretario municipal, Carlos de Vega, y al promotor Francisco Gómez, El Paloma, las personas que impulsaron la ciudad del golf, una urbanización de 1.500 viviendas en un pinar protegido y que ya fue declarada ilegal. La Audiencia señala que aunque los cargos públicos incumplieron una norma al tramitar la urbanización eso no implica que sea delito y que debió ser impugnado en la vía contenciosa.

La historia de la Ciudad del Golf arranca en 2001, cuando el Ayuntamiento de Las Navas del Marqués compró 7.700 hectáreas de pinares (casi todo el término municipal) a la Unión Resinera. Como alegó no tener dinero para pagar los 8,8 millones de la operación, se comprometió con la empresa Residencial Aguas Nuevas a recalificar unas 200 hectáreas de pinar para levantar allí viviendas a cambio de 10 millones.

Para ello, crearon una sociedad pública, Montes de las Navas, en la que estaban representantes del Ayuntamiento, pero también de la Junta y la Diputación. En un contrato privado, pactaron con el promotor que si no se conseguía la recalificación (la zona es de alto valor ecológico) le indemnizarían con 2,5 millones. En el proceso hubo un cambio de la extensión de la parcela, una permuta de un monte público y otras modificaciones.

El fiscal pedía para los tres 12 años de inhabilitación por un delito de prevaricación, al considerar que habían impulsado la urbanización a toda costa mediante una “operación especulativa”. Las asociaciones ecologistas Centaurea y Ecologistas en Acción también acusaron.

La Audiencia, en una sentencia notificada hoy, admite que “todos los actos realizados por los imputados han sido preordenados hacia la creación de campos de golf y la construcción de 1.500 viviendas” pero destaca que finalmente “dichas construcciones no se han llevado a cabo, y, tanto del Ayuntamiento (…) como la entidad Montes de las Navas, no han sido perjudicados”. No solo eso, sino que “han resultado muy beneficiados, lo que hace difuminar ese plus de antijuridicidad o de arbitrariedad, en la medida en que siempre se desconocerá si otro contratista” habría mejorado las condiciones de El Paloma.

La urbanización fue declarada ilegal por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León en 2006, que dio la razón a una vecino cuya parcela de monte no fue recalificada.Carlos Bravo, de Centaurea, considera que aunque en la vía penal no haya dado frutos fue un éxito que el Tribunal Supremo ratificara el primer fallo del Tribunal Superior de la comunidad.

La vía penal fue dividida en cuatro piezas. Dos han sido archivadas, esta decayó en el juicio y en Valladolid sigue el proceso contra cargos de la Junta de Castilla y León.

La Audiencia de Ávila en su sentencia resalta que durante la tramitación no hubo ningún recurso contra la venta del pinar público. Ese fue en el juicio uno de los argumentos del alcalde, que todo el mundo en el pueblo, vecinos y oposición, estaba de acuerdo en la operación.

La sentencia considera que como no hubo prevaricación del alcalde y el secretario tampoco cometió delito El Paloma, presidente del Cartagena Club de Fútbol. Este defendió durante el juicio que la urbanización le había supuesto “una ruina”.

La vista, celebrada hace dos semanas, fue una escenificación a escala de la burbuja inmobiliaria. El alcalde argumentaba que todo el mundo conocía sus intenciones de urbanizar el monte y el promotor explicaba que le obligaron a proyectar los campos de golf, que son “una ruina”, ya que el negocio estaba en las viviendas. El último acto lo ha escrito la Audiencia.