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Sally Ride, la primera estadounidense en el espacio

La astronauta fue además la más joven en órbita, en una época dorada de la aviación espacial

Falleció anoche a los 61 años tras una larga lucha contra el cáncer de páncreas

Sally Ride, la primera mujer estadounidense en viajar al espacio, abordo del transbordador espacial Challenger.
Sally Ride, la primera mujer estadounidense en viajar al espacio, abordo del transbordador espacial Challenger. EFE

No había entonces techo más alto que el de las estrellas, y Sally Ride ayudó a romperlo, como la primera mujer norteamericana en viajar al espacio, a bordo del transbordador espacial Challenger, en 1983, cuando contaba sólo con 32 años. Fue, además, la astronauta más joven en órbita, en una época dorada de la aviación espacial. Falleció el lunes, en su hogar de San Diego, a los 61 años, después de una larga lucha contra un cáncer de páncreas, según anunció la fundación Sally Ride Science.

Nacida en Los Ángeles en 1951, Ride se doctoró en física y fue aceptada en la NASA en 1978 de una forma que ahora resulta poco común: respondió a un anuncio de periódico en el que se pedían astronautas. Fue una de las primeras seis mujeres en ser entrenadas por la NASA, en la época de la carrera espacial con la Unión Soviética. Se sometió a un durísimo entrenamiento: salto en paracaídas, supervivencia en el océano, movimiento en gravedad cero y resistencia a la aceleración de la gravedad terrestre en un lanzamiento espacial.

La primera mujer en órbita había sido Valentina Tereshkova, enviada a bordo de la misión soviética Vostok 6 en 1963. Pasaron 19 años antes de que otra mujer volara al espacio: Svetlana Savitskaya lo hizo a bordo de la Soyuz T-7 en 1982. Finalmente, EE UU decidió enviar a Ride en 1983. En su misión, ayudó a lanzar satélites y se convirtió en la primera mujer en manejar un brazo robótico en órbita, un artilugio que ella misma había ayudado a diseñar.

Feministas de todo occidente la saludaron entonces como a toda una pionera. “Millones de pequeñas niñas verán la televisión y se darán cuenta de que pueden ser astronautas, héroes, exploradores y científicos”, dijo Gloria Steinem, directora de Ms. Magazine. “Neil Armstrong [el primer hombre en la Luna] dio un pequeño paso para el hombre en 1969, pero Sally Ride ha dado un paso mucho más largo para hombres y mujeres ahora”, añadió Margaret Heckler, Secretaria de Sanidad del Gobierno norteamericano.

Ride se consideraba una feminista. “Una feminista es cualquiera que apoye los derechos de las mujeres y las prioridades de las mujeres. No podría estar haciendo este trabajo si no apoyara los derechos de las mujeres y las prioridades de las mujeres”, dijo en una conferencia ante la Organización Nacional de Mujeres dos meses después de regresar del espacio, según AP. No se consideraba, sin embargo, pionera: “Era importante que las mujeres fueran al espacio, pero yo no soy pionera. A lo mejor un modelo a seguir, pero no pionera”.

El oprobio era, en cierto modo, inevitable. Una legión de periodistas no acostumbrados a la corrección política le hizo, en una rueda de prensa previa a su viaje, todo tipo de preguntas inapropiadas: ¿Se pondría maquillaje en el espacio? ¿Necesitaría sujetador? ¿Cómo reaccionaría si le llegaba el periodo en órbita? ¿Había llorado en el trabajo? Incluso la periodista televisiva Diane Sawyer le pidió que enseñara a todo el mundo la cortinilla alrededor del servicio del transbordador espacial.

La primera misión de Ride la tuvo seis días en órbita. Volvió al espacio en 1984, durante otros ocho días. Iba a regresar en 1986, unos planes que estropeó el accidente del transbordador espacial Challenger, que se rompió 73 segundos después de su lanzamiento, matando a una tripulación de siete personas y dejando a toda una nación atónita ante el televisor. Ride abandonó la NASA entonces, y el presidente Ronald Reagan la incluyó en la comisión de investigación que analizó el incidente.

Con los años, se convirtió en profesora de física en la Universidad de San Diego, una ciudad en la que residió hasta sus últimos días. En 2003 formó parte también del consejo de expertos que investigó el accidente del transbordador espacial Columbia, que se destruyó en su regreso al entrar a la atmósfera, aniquilando a otros siete astronautas. Recientemente, en 2009, el presidente Barack Obama pidió a Ride que formara parte de una comisión que evaluaría las opciones de futuro de la NASA.