El fuego también devora a los animales

Las muertes del ganado son contabilizadas como pérdidas económicas, no como vidas

Un bombero, ante los cuerpos de algunas de las 500 ovejas abrasadas por el incendio forestal cerca de Darnius, (Girona). / REUTERS

Una de las imágenes más dantescas que dejó el paso de las llamas por la comarca gerundense del Alt Empordà y la cacereña de Las Hurdes fueron las de los rebaños de ovejas completamente calcinados. Grupos defensores de los animales critican que tanto ovejas, como cerdos, vacas, cabras y caballos, entre otros, no son tratados por los responsables de la extinción de incendios como seres vivos que sienten y padecen, sino como mera mercancía, de ahí que se computen como pérdidas económicas, no de vidas. Por otro lado, desde la delegación de la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLIfe) confirman que el fuego de Las Hurdes acabó con la colonia de una especie amenazada, el buitre negro. Dos ejemplos del daño sobre la fauna que dejan los incendios.

Las primeras estimaciones presentadas por el Partido Animalista (Pacma) hablan de 20 granjas afectadas por el incendio forestal que arrasó 13.000 hectáreas del Alt Empordà. La gran mayoría son de porcino, ya que es una de las áreas de mayor concentración de esta industria ganadera de España. A ello hay que añadir rebaños de ovejas y cabras y algunos animales domésticos más. Silvia Barquero, portavoz del Pacma, afirma que “todavía no se ha podido confirmar en el caso de Girona, pero seguro que, como sí se comprobó en los incendios de Valencia y Canarias, mueren igualmente cientos de animales que permanecen atados o enjaulados y no pueden escapar, como perros, gallinas u otras especies presentes en corrales, granjas y casas de campo, porque no es prioritario evacuarlos ni se permite el acceso para ayudarlos”.

Animales enjaulados mueren porque no es prioritario evacuarlos ni se permite el acceso para ayudarlos

Desde el Pacma reclaman la creación de una unidad o brigada especializada en maltrato animal, “como existe en otros países europeos”, recuerda Barquero, que “se centrara en el rescate de animales domésticos que quedan encerrados en cercados o están atados y no tienen posibilidad de huir”. Ninguna administración ofrece balances concretos sobre animales muertos por las llamas, aunque la Generalitat valenciana sí ofrece el de los atendidos en el centro de recuperación de fauna La Granja de El Saler (2 ardilla, 2 cabras y 2 aves) y el rescate de cabras de una granja en Andilla y de ovejas de un rebaño en Turís. Ayer, durante la comparecencia de los consejeros de Interior y de Agricultura, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Natural en una comisión especial sobre los incendios del Alt Empordà realizada en el Parlament de Cataluña, nadie habló de animales afectados, ni para ofrecer cifras de los mismos ni para exponer medidas de corrección de este impacto en el futuro, sean especies domésticas o silvestres.

Sobre estas últimas, Marcelino Cardalliaguet, delegado de la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife) en Extremadura, confirma que en otro incendio importante ocurrido recientemente, el de Las Hurdes, al norte de la provincia de Cáceres, “se ha perdido por completo la colonia de buitre negro que ocupaba el valle del arroyo Cambroncino”. Extremadura es la reserva europea para esta especie, considerada como vulnerable en el Catálogo Español de Especies Amenazadas. Según la evaluación realizada por SEO/BirdLife, el fuego calcinó los cuatro nidos con sus pollos que este año habían salido adelante dentro de una colonia estimada de 11 parejas. “No solo estos nidos, sino el hábitat por completo de esta colonia se ha perdido debido a que ha desaparecido el bosque maduro que la albergaba”, concluye Cardalliaguet. En los incendios de Valencia, el fuego sorprendió en plena nidificación a rapaces forestales migradoras, como águilas culebreras y calzadas, que también perdieron sus nidadas.

Ninguna administración ofrece balances concretos sobre animales muertos bajo las llamas

Los grupos ecologistas dieron igualmente la voz alarma ante los incendios que, especialmente en la isla de Tenerife, pero también en las de La Palma y La Gomera, podrían afectar a especies y subespecies de aves endémicas canarias como el pinzón azul, el pico picapinos, el herrerillo o el gavilán. Sin embargo, en general, las aves forman la clase de animales que más fácilmente puede huir de las llamas gracias a su mayor capacidad para desplazarse. Más difícil lo tienen anfibios, reptiles, invertebrados y pequeños mamíferos. Según datos de la Societat Valenciana d’Ornitologia, los incendios de Cortes de Pallás y de Andilla afectaron, al menos, “a cuatro especies de anfibios, 12 de reptiles, 25 de mamíferos y 94 de aves”. Hay que tener en cuenta que en España hay más del doble de especies de aves que de mamíferos, reptiles y anfibios juntos. Si el fuego avanza rápido, la supervivencia es mayor para algunos de ellos, porque se refugian bajo el suelo hasta que pasa lo peor. E incluso hay especies que se benefician de las nuevas condiciones de sequedad, elevación de la temperatura y clareo que dejan tras de sí las llamas.

“Los incendios perjudican a unos animales y benefician a otros”, sentencia Juan Carlos Atienza, director de Conservación de SEO/BirdLife. Y pone el ejemplo de aves como las currucas y los escribanos, que aprovechan los claros de bosque que se crean para habitarlos. Pero diversos estudios ponen en la cúspide de los más rápidos en colonizar zonas devastadas por los incendios a arácnidos y hormigas. Uno de estos trabajos lo llevó a cabo, Xavier Arnan, investigador del Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals de Cataluña (CREAF). “Hay especies de hormigas granívoras especializadas en la alimentación de las semillas que producen las primeras plantas que surgen tras los incendios y que, habitualmente, no se desarrollan en ecosistemas más boscosos”, explica Arnan.

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