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El Gobierno de EE UU se toma en serio la calidad del aire en los aviones

Por primera vez, las autoridades sanitarias estudiarán las demandas interpuestas por los tripulantes de cabina que alegan que éste está contaminado y es el causante de enfermedades

Tras décadas de innumerables quejas por parte de los tripulantes de cabina sobre los problemas que acarrea la exposición al aire interior de los aviones, esta semana la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) ha dado el primer paso para empezar a solucionar este problema y va a permitir que oficiales sanitarios estudien dichas demandas, según informa el diario The Wall Street Journal.

"Por primera vez, y tras años de reticencia por parte de las compañías, la medida permite al Departamento de Salud Laboral (OSHA, por sus siglas en inglés) hacer un seguimiento de los informes presentados por los trabajadores que alegan que el aire interior está contaminado y es el causante de distintas enfermedades", ha sostenido en un comunicado la portavoz del sindicato de empleados de aerolíneas constituido por 60.000 trabajadores de distintas compañías aéreas. Hasta ahora en Estados Unidos, los trabajadores de los aviones contaban tan solo con la protección del OSHA cuando estaban en tierra pero no cuando estaban en el aire.

La iniciativa no solo proporcionará más seguridad a la tripulación de cabina sino que también mejorará la calidad de los vuelos para millones de pasajeros"

Hilda Solis, Secretaria del Departamento de Trabajo de EE UU

"La iniciativa no solo proporcionará más seguridad a la tripulación de cabina sino que también mejorará la calidad de los vuelos para millones de pasajeros", ha explicado la Secretaria del Departamento de Trabajo en EE UU, Hilda Solis. Esta iniciativa además pretende acabar con la brecha que hasta ahora separaba las leyes federales de seguridad y los estatutos de protección de los tripulantes de cabina de las distintas compañías. Aunque la FAA ha puntualizado que "en ningún momento la aplicación de esta iniciativa deberá interferir ni con las normas ni los procedimientos requeridos por la seguridad aérea".

Hace 20 años, el sindicato de tripulantes de cabina alertó a la FAA de que era necesario que adoptará para sus trabajadores las mismas normas laborales que establece el OSHA para otras profesiones. La finalidad de esta solicitud era proteger a los empleados de accidentes laborales y reducir la exposición a materiales tóxicos durante el vuelo. Solicitud que la FAA rechazó en 1997. Con el paso de los años, tras varios fracasos de acuerdo y demandas judiciales interpuestas por los sindicatos, la petición se había quedado estancada hasta ahora.

Este convenio llega tras una resolución aprobada por el Congreso a principios de año en la que se daba autoridad a OSHA a modificar todas las cuestiones de seguridad, sanitarias u otras que se puedan dar en los aviones. Y aunque, en el documento no se habla explícitamente de la calidad del aire en la cabina, se ha acelerado esta decisión por ser “una de las preocupaciones más mencionadas a lo largo de los años por los líderes sindicales que representan a los tripulantes de los aviones”.

“Aunque no va a tener un impacto inmediato sobre esta cuestión, sí que va a propiciar que los funcionarios sanitarios puedan estudiar las demandas de los trabajadores y tener acceso a sus informes e historias médicas para determinar si hay, o no, relación”, ha concluido el portavoz del sindicato.