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Médicos de España, Irlanda, Grecia y Portugal piden a la UE salvar la sanidad

Facultativos de los cuatro países denuncian en una carta las políticas de recortes.

La misiva ha sido enviada a los responsables de las instituciones comunitarias

Protesta contra los recortes en sanidad EL PAÍS

Médicos de España, Irlanda, Grecia y Portugal han alertado a las autoridades europeas de las consecuencias de la crisis y de los recortes en los sistemas de salud. Los representantes de los facultativos de estos cuatro países, los más afectados por la recesión, han enviado una carta conjunta al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, al presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz y al presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy en la que critican los “serios efectos” sobre la salud de los europeos que están teniendo las decisiones económicas y financieras adoptadas en los últimos años. En su misiva, los médicos piden a los responsables comunitarios que tomen medidas para evitar el deterioro de la sanidad.

"Las crisis sociales y económicas de la magnitud que se están viviendo actualmente en muchos países europeos tienen conocidas consecuencias para la salud”, dice el documento que firman los presidentes de los colegios de médicos de los cuatro países —como el español Juan José Rodríguez Sendín, al frente de la Organización Médica Colegial (OMC)— y otros expertos sanitarios (en total 34 profesionales de reconocido prestigio). Efectos, dicen, como la “pérdida de autoestima y depresión, aumento de conductas de riesgo tanto en términos de adicciones como de factores de riesgo de enfermedades crónicas, mayores obstáculos para el uso de los servicios sanitarios además del empeoramiento de las condiciones laborales para los profesionales sanitarios".

Irlanda, Portugal, Grecia y España están sufriendo con dureza los embates de la crisis. Los Gobiernos de los cuatro países han puesto en marcha serios ajustes presupuestarios en materia de sanidad. En Portugal, por ejemplo, los presupuestos para este campo han caído de manera considerable y los copagos que los ciudadanos deben pagar por consultas y pruebas han subido. En España, los presupuestos para sanidad de Gobierno y autonomías han perdido más de 7.000 millones de euros desde 2010 para una población que no deja de envejecer y el Gobierno ha aumentado el copago farmacéutico. En Grecia, los recortes en sanidad son tan severos que han llegado a escasear medicamentos. Situaciones que no son mencionadas de manera directa por los facultativos, que hablan desde una perspectiva general que, dicen, pueden ser gravísimas.

"Sufrimiento humano"

Los profesionales avisan de que que todo esto está produciendo "un sufrimiento humano mayor y más profundo, un incremento del número de situaciones que desafían nuestra ética y los principios básicos de dignidad humana". "El deterioro de los sistemas de salud, así como la emigración de los más cualificados entre los jóvenes, el desempleo de larga duración y unas menores tasas de fertilidad probablemente tendrán consecuencias a largo plazo, lo que afectará a las generaciones futuras".

Situaciones, critican, que no se previeron de manera efectiva y ante las que las autoridades no están respondiendo de forma diligente. Razones por las que los facultativos de los cuatro países hacen un llamamiento a las autoridades sanitarias internacionales y nacionales para que asuman "los principios con los que ellos mismos se han comprometido, defendiendo la protección y la promoción de la salud dentro de la gobernanza europea y nacional". Exigen, además, que la toma de conciencia de los efectos sobre la salud de las decisiones financieras y económicas adoptadas en los últimos años "se materialice en una rápida revisión de las decisiones, con el fin de prevenir urgentemente un mayor deterioro de la salud y de los servicios sanitarios en nuestras comunidades"