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Linces reintroducidos se acercan a Castilla-La Mancha

Se ha detectado una hembra de dos años en el sur de la provincia de Ciudad Real, a pocos kilómetros de la zona de reintroducción del río Guarrizas (Jaén)

Lince en la sierra de Navallano (Córdoba). Ampliar foto
Lince en la sierra de Navallano (Córdoba).

Hispania, una hembra de lince de dos años reintroducida en el área del valle del río Guarrizas (Jaén), campea por el sur de la provincia de Ciudad Real. Un dato que permite a los científicos albergar cierto optimismo sobre una posible expansión de la especie, de la que de momento, se conservan dos núcleos uno en Doñana y otro en Andújar (300 ejemplares), además de los 96 nacidos en los centros de cría en cautividad, según el censo de 2011. “Era lo previsto, porque la zona por donde se le ha visto es una continuidad de Sierra Morena, a unos siete kilómetros, con un hábitat bueno y suficiente densidad de conejo. Los planes son que se establezcan en 2017, pero una cosa es lo que piensas y otra cómo se comportan los bichos”, aclara Miguel Ángel Simón, director del programa de conservación del lince.

En todo caso, el científico advierte de que hay que tener paciencia, porque aunque va todo bien, hay que esperar a que empiece a haber competencia entre ellos. “Lo normal es que primero se asienten en las proximidades del núcleo de Andújar y en el sur de Ciudad Real. En Castilla-La Mancha están trabajando con los propietarios de las fincas, para conseguir un hábitat adecuado y que "no solo se les reciba, sino que se les dé la bienvenida", matiza Simón.

Es una zona de expansión prevista en los planes de reintroducción

No es el primer ejemplar de la especie que se da una vuelta por este entorno. En abril del año pasado, una cámara captó una instantánea, también al sur de Ciudad Real, de otra hembra, Fontana, nacida en 2009 en Andújar, cuando se acercó a un tronco impregnado con orina de lince, un atrayente que se emplea con el objetivo de seguir sus pasos. Y en 2008 se detectó a la especie en los Montes de Toledo. También ha habido episodios trágicos, como la muerte de Grazalema, uno de los linces liberados en Guarrizas en 2010, que apareció en una jaula trampa, un método de caza poco selectivo pero que todavía se sigue utilizando en Castilla-La Mancha.

Las reintroducciones en Guarrizas comenzaron en 2010 con cinco linces, dos nacidos en cautividad y tres capturados en el medio natural. El año pasado se soltaron ocho, todos procedentes de centros de cría. Los científicos aseguran que los linces se han adaptado muy bien, como demuestra que las dos hembras territoriales existentes, Eva y Granadilla, han conseguido sacar adelante cada una de ellas cuatro cachorros en 2012. Hispania todavía no está en edad reproductora. “Aunque podría ocurrir. Es a partir de los tres años cuando la probabilidad sube al 70 u 80% y con cuatro años ya es del 100%”, indica Simón.

En abril de 2009 una cámara captó una imagen de otro lince también en el sur de Ciudad Real

El nuevo proyecto contempla no solo las posibilidades en Castilla La Mancha, sino en la parte extremeña y portuguesa, tanto para su expansión natural como para llevar a cabo actuaciones de distribución de la especie. En Andalucía hay dos zonas de reintroducción en marcha, Guadalmellato y Guarrizas, y se está buscando una tercera, con condiciones adecuadas de comida, sin infraestructuras y sobre todo que sirva de conexión entre las poblaciones existentes.