Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
ANÁLISIS

Un trabajo ejemplar

El estudio ha sido realizado por 18 grupos de investigación en más de 200 centros de salud de toda España

Nada acaba con tantas vidas humanas adultas en el mundo como la enfermedad cardiovascular. Todo indica que la alimentación no es ajena a esta plaga. La pregunta sobre cómo lograr una alimentación saludable nos inquieta e interesa. La respuesta a esta pregunta es prioritaria. Todos los seres humanos cada día tomamos decisiones sobre qué alimentos elegir y cuáles rechazar. Intuimos que tales decisiones configurarán de algún modo nuestra salud y nuestro futuro. Muchas veces nuestras decisiones se basan sólo en meras creencias, sospechas, simples apuestas bien fundadas o incluso en mitos. Cuesta adquirir certezas sólidas.

Investigadores españoles, financiados por el Instituto de Salud Carlos III, mediante redes (RTICS) y centros de investigación biomédica en red (CIBER-obn), han compartido durante más de una década (2003-2013) el emocionante empeño de responder a esta pregunta y buscar el mejor modelo de alimentación saludable. El objetivo era diseñar y realizar un estudio con todas las garantías para obtener certezas sólidas y poner a prueba relaciones de causa a efecto. Ha sido una larga aventura llamada PREDIMED (Prevención con dieta mediterránea), cuyos resultados se acaban de publicar en adelanto (on-line first) en la mejor revista médica, The New England Journal of Medicine.

El estudio ha sido realizado por 18 grupos de investigación en más de 200 centros de salud de toda España. Se intervino cada 3 meses sobre cerca de 7500 participantes a los que se les recogió información exhaustiva y continuamente actualizada sobre sus hábitos alimentarios. Se han creado unos extraordinarios biobancos para posteriores análisis. A estos participantes se les siguió una media de 5 años, periodo en el que se registraron todas las complicaciones cardiovasculares que presentaban. La conclusión principal del estudio es que, por primera vez, se demuestra que el seguimiento de una dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra o frutos secos reduce la incidencia de complicaciones cardiovasculares, es decir, la incidencia de infarto de miocardio, de accidentes vasculares cerebrales o de muerte de causa cardiovascular. En palabras de un brillante profesor de Harvard, Frank B. Hu, que nos ha asesorado externamente desde el otro lado del Atlántico, “PREDIMED constituirá el mejor patrimonio mundial sobre investigación en nutrición y salud en los próximos 20 años”. El nombre PREDIMED es hoy día una marca internacional de investigación de reconocido prestigio. No es sólo un logro puntual del artículo que se acaba de publicar. Muchos congresos e instituciones internacionalmente destacadas se han venido haciendo eco de que PREDIMED estaba en marcha y nos han invitado a presentar resultados preliminares. Los resultados finales que ahora publicamos eran largamente esperados. El 25 de febrero se han anunciado públicamente en dos conferencias de prensa, una en Madrid, en el Instituto de Salud Carlos III, y otra en Loma Linda, California.

Con el PREDIMED ya sabemos, sin riesgo de equivocarnos, que el modelo tradicional de alimentación mediterránea con abundante uso de aceite de oliva virgen y frutos secos reduce en un 30% las enfermedades cardiovasculares que acaban con más vidas que ninguna otra (infartos y accidentes cerebrales vasculares). Los resultados encontrados contradicen el paradigma de “dietas baja en grasas” que erróneamente se invocaba para la prevención. Aceite de oliva virgen y frutos secos son alimentos muy ricos en grasa. Son grasas naturales y sanas. Esto ha quedado bien patente. Y cuentan además con el activo innegable de una tradición milenaria de uso sin riesgos conocidos. Están lejos de exageraciones y desequilibrios presentes en ciertas dietas milagro que ahora están de moda, pero cuyos efectos a largo plazo no se han evaluado.

PREDIMED ha contado con un entusiasta y bien formado grupo de dietistas que han actuado en los Centros de salud en plena línea con aquellos sabios principios de la Declaración de Alma-Ata de 1978, que define la Atención Primaria de salud como el conjunto de métodos y tecnologías sencillas, científicamente fundamentadas y socialmente aceptables, que estén al alcance de los individuos, familias y comunidad, a un coste aceptable para el país. Hoy más que nunca, en tiempos de austeridad presupuestaria, es necesario reflexionar sobre las grandes ventajas de fomentar estilos de vida sanos, como es el estilo de vida mediterráneo y usar estas intervenciones preventivas sencillas que hagan sostenible nuestro sistema sanitario. En otras palabras, se trata de rescatar el estilo de vida de nuestros padres y abuelos, y huir de nuevas modas importadas de otros países que estamos viendo que no son tan saludables como las nuestras.

El estudio PREDIMED permite también extraer lecciones prácticas para que nuestro país esté en primera línea de la investigación biomédica. Los grupos investigadores son multidisciplinares. Se ha combinado investigación básica (de laboratorio) con investigación clínica (incluyendo de modo muy importante a los médicos de familia en la Atención Primaria) y con investigación en epidemiología y salud pública. Este trípode, si está bien coordinado, es imbatible. Se ha optado por un gran tamaño de muestra y por un seguimiento continuado a largo plazo. El consejo es clásico: persevera y triunfarás. Hoy día una investigación biomédica no dará buenos frutos si no hay seguimiento continuado de cada participante. El paradigma emergente en investigación biomédica se llama cohorte. Una cohorte es un colectivo de varios miles de personas, inicialmente sanas, que durante muchos años son reevaluadas con continuidad y sin perderlas de vista. No hay lugar para el cortoplacismo.

Necesitamos buenas cohortes en nuestro país. El PREDIMED es una prueba de que en la agenda de la inteligencia que decide qué investigación financiar, se debe dar prioridad a iniciar y mantener estudios con grandes tamaños de muestra y con seguimiento a largo plazo.

El PREDIMED puede ser sólo el primer paso de una larga serie de logros similares de la investigación biomédica traslacional española.

Ramón Estruch es investigador principal del ensayo PREDIMED y médico del Hospital Clinic, Universidad de Barcelona.  Miguel A. Martínez-González es Coordinador Red Temática PREDIMED (2006-2012) y trabaja en la Universidad de Navarra.