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“La mayoría de los ricos empezaron sin nada”

El bisnieto de Forbes presenta la edición española de la célebre revista económica

Miguel R. Forbes.
Miguel R. Forbes.

El roquero Jon Bon Jovi. Fidel Castro. El príncipe saudí Al Waleed. El magnate Warren Buffet tocando el ukelele. Para cuando Miguel Forbes (Nueva York, Estados Unidos, 41 años) abre su botella de agua mineral, ya han desfilado por la conversación algunas de las personas con las que le han cruzado la vida y el oficio. El editor, bisnieto de Forbes, “orgulloso” de pasear con su nombre el recuerdo de sus antepasados españoles emigrados a Cuba, ha recalado en Madrid para presentar la edición española de la revista Forbes, que se centrará en la información económica y recogerá su tradicional lista con las personas más ricas del planeta.

“Cuando empezamos, hace 30 años, la lista se componía de fortunas familiares, viejas, heredadas, los Rockefeller, los Getty... hoy son fortunas nuevas, de gentes hechas a sí mismas”, explica Forbes, viajero empedernido, que un día se describe como un Marlow buscando “el corazón de las tinieblas” en el Congo; al otro aterriza en Ucrania; y más tarde, como si fuera lo más normal, se presenta en Madrid camino de Miami para predicar la “iniciativa empresarial social”.

¿Y qué es eso? “Esto ya no se trata solo de hacer dinero, de hacer negocios, y nunca lo ha sido desde mi punto de vista”, contesta Forbes, presidente de proyectos de televisión y licencias del grupo, mientras traga un buche de agua y ni siquiera mira el gigantesco trozo de tarta que le espera. “Se trata de crear valor para otros, soluciones para mejorar el mundo. Así hay que enfocar el negocio. Me preocupan especialmente los niños que no tienen las oportunidades adecuadas o las condiciones de vida necesarias”, añade como uno de los jóvenes líderes globales del Foro Económico Mundial.

El ejecutivo se mira en el espejo. Los mismos ojos que le ayudan a ajustarse el nudo de la corbata han visto a Bon Jovi cantando para recaudar fondos con fines solidarios en un improbable dueto con Warren Buffet; han leído al príncipe Al Waleed protestando porque considera que valorar en unos 20.000 millones de dólares [unos 15.000 de euros] su fortuna es una canallada, que él tiene mucho más dinero; y, finalmente, se lanzan a ver el centro de Madrid, que es la capital de un país en crisis y con casi seis millones de personas en paro.

“Creemos que podemos ayudar a proporcionar algunas ideas a España para que consiga una rápida recuperación”, explica sobre el lanzamiento de la revista. “Creemos en España. Queremos estar aquí. Es un buen momento para invertir aquí”, añade en inglés, aunque luego se despedirá en un correcto castellano. “Estamos aquí para inspirar a la gente a crear su propio negocio. Un pequeño país como Estonia ha inventado una tecnología revolucionaria como el Skype. En países pequeños y pobres pueden surgir grandes innovaciones. Estamos aquí para dar información sobre cómo empezar un negocio y quizás entrar en la lista de los más ricos. La mayoría de ricos de la lista empezaron sin nada”,

Cuando acaba el desayuno, el glorioso trozo de tarta sigue esperando en el plato y la botella de agua está vacía. Forbes se va sin pena, sin remordimientos, como si dejar a un lado la tentación del chocolate fuera una empresa fácil. “Tengo que cuidarme”, razona con una sonrisa. “Viajo más de 200.000 kilómetros y 200 días al año. No fumo. No bebo alcohol. Apenas como cosas con azúcar... y solo bebo agua”.