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Arabia Saudí permitirá los clubes deportivos femeninos

Hasta ahora, los gimnasios para mujeres se clasifican como centros de salud

La atleta saudí Sarah Attar en la carrera de 800 metros de la Olimpiada de Londres, en  2012.
La atleta saudí Sarah Attar en la carrera de 800 metros de la Olimpiada de Londres, en 2012.

Arabia Saudí va a permitir los clubes deportivos femeninos por primera vez, según el diario al-Watan, lo que significa un gran paso en un país ultrareligioso donde los clérigos advierten contra la práctica del ejercicio físico de las mujeres. El año pasado, el conservador reino islámico, donde las mujeres deben obtener el permiso de un familiar masculino en las decisiones importantes, envió atletas femeninas a las olimpiadas por primera vez en la historia, tras las presiones de grupos internacionales de derechos humanos. Hasta ahora, las instalaciones en las que las mujeres pueden hacer ejercicio físico, incluidos los gimnasios, tienen que tener un permiso del Ministerio de Sanidad y se clasifican como centros de salud, mientras que la Presidencia General para el Bienestar de la Juventud, que funciona como un ministerio de deportes, sólo regula los clubes masculinos.

Hace un año, Watan, propiedad de un príncipe saudí, informó acerca de un comité de nivel ministerial convocado por el Gobierno para permitir los clubs deportivos femeninos. En 2009, un miembro del máximo consejo religioso del país afirmó que las chicas no deberían hacer deporte ya que “pierden su virginidad” al desgarrárseles el himen. Los centros educativos estatales para chicas no tienen clases de deportes.

Watan afirmó el pasado viernes que el Ministerio del Interior ha decidido permitir los clubs deportivos femeninos tras evaluar un estudio que desvela fallos en el sistema actual. El pasado mes de agosto, dos mujeres saudíes, una judoca y una corredora, se convirtieron en las primeras atletas que competían por su país en una olimpiada. Al menos una de ellas se había entrenado en el extranjero.

Las mujeres saudíes tiene prohibido conducir y deben obtener el permiso de un hombre guardián, normalmente padre, marido o hermano, para contraer matrimonio, para viajar al extranjero, para abrir una cuenta bancaria, para trabajar o para someterse a determinadas intervenciones quirúrgicas.

En enero de este año, el rey Abdullah nombró a 30 mujeres miembros del Consejo de la Shura, un organismo que debate futuras iniciativas legislativas y que asesora al Gobierno de modo no vinculante. Abdullah, nacido en 1923, es considerado como un impulsor de la educación de las mujeres y de las oportunidades de trabajo para ellas, a veces enfrentándose a la oposición de poderosas voces conservadoras religiosas.