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España redujo un 49% su ayuda oficial al desarrollo en 2012

La caída al 0,15% del PIB destinado a cooperación obliga a cancelar programas

España lidera el recorte en ayuda oficial al desarrollo dentro de la OCDE. Entre 2011 y 2012, la cantidad dedicada a fomentar programas en países pobres cayó un 49%, según los datos que la organización ha hecho públicos este miércoles. La cantidad realmente desembolsada fue de 1.948 millones de dólares (unos 1.500 millones de euros), que se corresponde al 0,15% de la Renta Nacional Bruta. Muy lejos ha quedado el objetivo de llegar al 0,7% en 2012 que se fijó el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. La ayuda alcanzó su máximo en 2008 (el 0,5%) y, desde entonces, ha bajado un 70%. “Con este brutal recorte nos situamos a niveles de finales de los ochenta”, ha indicado una portavoz de la Coordinadora de ONG para el Desarrollo (CONGD). La organización destaca, además, que en 2012 ni siquiera se dedicó lo inicialmente presupuestado, que eran 2.335 millones de euros. “A falta de datos desglosados, todo indica que el porcentaje que se mantiene se destinará a contribuciones que son de obligado cumplimiento por pertenecer a la UE”, añade la CONGD.

“Mantenemos nuestro compromiso con la cooperación, pero los ajustes presupuestarios obligan a recortar”, ha dicho una portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores. “Hay una crisis general de donantes, y el recorte será menor porque quedan remanentes sin adjudicar”, recalca. “La gran caída fue en 2009, cuando pasamos del 0,46% al 0,29%. Además, hay que señalar que el grueso de los recortes se ha aplicado a las ayudas multilaterales, como los organismos de la ONU, y que estos lo han entendido perfectamente, pero que no afectan a las ONG”, dice.

Sin embargo, parece que el efecto de la crisis no es igual para todos. Como destaca la CONGD, la reducción de otros países en una situación teóricamente peor no llega ni a la mitad de la española. Portugal lo hizo en un 12%, y Grecia en un 17% y la media de reducción de la ayuda entre los países del Comité de Ayuda al Desarrollo de la OCDE (donde están los más ricos) fue del 4%. Y el secretario general de la OCDE, Angel Gurría, hace otra lectura: pese a la situación, 9 de los 23 países han aumentado su ayuda.

Fuente: OCDE.

Las ONG luchan por capear el temporal. “Empezaremos a notarlo a finales de este año, porque los planes son plurianuales”, dice Toni Bruel, coordinador general de Cruz Roja. Esta organización, la que más fondos estatales recibe, ha establecido una serie de programas prioritarios: “La seguridad alimentaria, el agua y su saneamiento y la prevención de la malaria, tuberculosis y sida”, afirma Bruel, quien enmarca la situación no solo en la falta de dinero. “Lo de que la crisis es una oportunidad es una lectura demasiado optimista. A menos dinero se pueden hacer menos cosas”, afirma. “Eso no quiere decir que no estemos en un momento de cambio. Se busca que la cooperación sea más relevante, con mayor impacto, y puede ser que más dirigida en función de los intereses del país”. Además, España creció mucho en ayuda a base de aportar a programas multilaterales (como el Fondo Mundial contra el Sida, que ahora no recibe un euro), y ahora se busca más lo bilateral, indica Bruel.

Intermón Oxfam señala otro aspecto: “Más que las ayudas estatales, lo que más ha caído son las autonómicas y locales”. Por ejemplo, un programa de ayuda alimentaria al Sahel previsto para el 1 de septiembre que debería beneficiar a 18.000 personas y que se ha eliminado. Otro en Tanzania para conceder pequeñas parcelas a mujeres (más de 4.000), uno de formación de 10.000 personas en Etiopía y varios para poner en marcha cultivos y explotaciones ganaderas se han quedado en el limbo al no llegar los fondos prometidos. “El daño no es solo a las ONG; también sufre la imagen de España, que está incumpliendo sus compromisos”, añade.

En esta situación, las ONG buscan nuevas vías de financiación. Intervida y MSF son las que han salido mejor paradas: sus fondos proceden casi al 100% de donantes, y estos, aunque noten la crisis, hacen un gran esfuerzo para mantener sus aportaciones.

Unicef, por el contrario, es de las más afectadas. Se trata de un organismo multilateral. "Si la ayuda ha caído un 50%, en nuestro caso es el 76%", dice Carmen Molina, directora de Cooperación. Molina discrepa de los criterios aplicados por Exteriores. "El Comité de Ayuda al Desarrollo de la OCDE aconseja que al menos la mitad sea para organizaciones multilaterales. Aunque España es la que más ha reducido la ayuda, es algo global. estamos sufriendo muchísimo", afirma.

Sin embargo, la organización aún no ha tenido que suspender programas. "Intentamos que el golpe no sea tan fuerte. Tenemos que optimizar para aguantar el tirón. Intentamos compensar con la sociedad civil", explica.

Fuera de su caso concreto, Molina cree que los recortes, aunque justificados, no tienen que ser así. "En España hay pobreza, pero no es comparable a lo que hay en otros países. No se puede obviar la pobreza. Otros países no han recortado tanto, o incluso han aumentado la ayuda, y en ellos también hay crisis".